viernes, 30 de diciembre de 2011

Análisis del Eneatipo 2

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«Soy cariñoso, servicial y comprensivo. Tengo un don especial para tratar con la gente. Detecto mejor que nadie las necesidades de los demás. Las relaciones son lo más importante para mí. Me encanta ser el amigo «especial» y sentirme necesitado. Puedo ser manipulador. Tengo un «yo» múltiple. No sé decir «no». Me adapto fácilmente a las situaciones y a las personas. Me cuesta trabajo reconocer mis propias necesidades».

Índice



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1-Consideraciones Importantes


Eneatipo-2 Pintura: Ana Roldan

Lea detenidamente las siguientes cuestiones para poder entender y asimilar correctamente la información contenida en esta página:
  1. El autodescubrimiento no termina con la identificación de la personalidad básica o eneatipo, sino que tan sólo supone el comienzo de un viaje interior que nos ayuda a empatizar, comprender y mejorar nuestra comunicación con los demás.
  2. Sea cual fuere su eneatipo básico, los eneatipos en las direcciones de integración y desintegración influyen en su personalidad global. Para obtener una respuesta más acorde a la misma, no sólo debe tomar en cuenta el eneatipo básico y su ala correspondiente, sino los dos eneatipos correspondientes a sus direcciones de integración y desintegración en el Eneagrama. Los rasgos de los cuatro eneatipos pueden mezclarse en su personalidad global, proponiendo un marco más amplio y acorde a la realidad. Tomando como ejemplo un eneatipo 2, es muy difícil identificarse completamente con él: cualquier eneatipo 2 posee un ala 1 ó 3, así como una dirección de desintegración (8) y otra de integración (4), que juegan un papel importante en la personalidad global.
  3. Este blog dispone de 9 tests independientes para valorar cada eneatipo básico, así como un test de identificación rápida TRIE (disponible en el apartado «Etiquetas» a la derecha del blog) y un test preciso on line (accesible a través del botón «Eneagrama», situado en el menú de la parte superior del blog).
  4. A través del test del Eneagrama es posible dibujar un mapa completo de nuestra personalidad, teniendo en cuenta que el resto de eneatipos influyen en nuestra personalidad global.

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2-Situación en el Eneagrama


El eneatipo 2, junto a los eneatipos 3 y 4, conforma el trío emocional, caracterizado por la importancia otorgada al pasado y a los sentimientos en general.

Contrariamente, el trío visceral (eneatipos 8, 9 y 1) otorga mayor importancia al momento actual, de carácter relevante, así como el trío mental o racional (eneatipos 5, 6 y 7) prioriza las consecuencias de la conducta en un futuro.

A grandes rasgos, el eneatipo 2 maneja sus energías de un modo extrovertido (eneatipos 2, 7 y 8), centrando su atención en el entorno y las personas que le rodean. Contrariamente, otros eneatipos obran de manera introvertida (eneatipos 1, 4 y 5), atendiendo primordialmente a su mundo interno y a sus necesidades, o bien de un modo intermedio (eneatipos 3, 6 y 9), en un intento de conciliar ambas tendencias y sin desarrollar ninguna especialmente.

Localización del eneatipo 2

La personalidad global del eneatipo 2 puede estar influenciada de un modo notable por su ala (1 ó 3), así como por su dirección de integración (eneatipo 4) y su dirección de desintegración (eneatipo 8).

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3-Hábitos


El eneatipo 2, caracterizado por su orientación generosa, puede mostrar los siguientes hábitos:
  • Simpático. Impulsivo, intenso, expresivo y espontáneo.
  • Exagerado y enérgico.
  • Generoso. Histriónico y seductor.
  • Extrovertido, efusivo y emotivo.
  • Dispuesto. Ayudador.
  • Sexual y altanero.
  • Teatral y romántico. Auto indulgente.
  • Invasivo, demandante. Despótico y hedonista.

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4-El Orgullo Como Pasión


Según la RAE, el orgullo se define como arrogancia, vanidad o exceso de la propia estimación, en ocasiones disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas. Sorprendentemente, el orgullo y la soberbia provienen de personas que a primera vista resultan encantadoras y siempre están dispuestas a ayudar y cubrir las necesidades ajenas.

Collage representativo del eneatipo 2

El orgullo puede explicarse desde el ansia personal por ser necesitado, amado y alabado como alguien muy especial.

Habitualmente, la opinión que el eneatipo 2 tiene de sí mismo es tan buena que encaja en la sobre estima. Se siente muy bien consigo mismo, exaltando su propia valía y atractivo. Con frecuencia practica la jactancia, llegando incluso a interpretar un papel de princesa o príncipe que demanda y exige privilegios para ser el centro de atención, desarrollando una personalidad muy histriónica y teatral.

Su modo de expresión e intensidad pueden resultar muy exagerados, actitud que siempre justifica desde su emocionalidad.

Habitualmente se comporta con desfachatez y descaro (cara dura), creyéndose con derecho a alcanzar cualquier cosa que se proponga, para lo cual hace uso de su capacidad seductora, reservando su arrogancia por si ésta no fuera suficiente.

Su arma más potente es la seducción, presente en la mayoría de sus actitudes y comportamientos.

Más allá de la generosidad y atención mostradas por el eneatipo 2, su servicio prestado conlleva siempre un interés oculto, un precio a pagar, que jamás reconoce. Considerado un experto en amores, el eneatipo 2 practica con frecuencia un amor de conveniencia.

El eneatipo 2 adula tan sólo a quien satisface su orgullo y considera importante o digno de su amor, despreciando con altiva superioridad a quienes considera insignificantes para sus propósitos. Su simpatía y entrega incondicionales son, por tanto, de carácter selectivo y especifico, siendo capaz de practicar el halago, o acaso el desprecio y la crueldad.

Aunque aparentemente practica el arte del amor y no la guerra, su lema real estaría más próximo al amor y la guerra, ya que en la medida en que valora el hecho de ser amado como ser complacido, el tierno y afectuoso eneatipo 2 puede transformarse en una fiera si no es complacido o no se siente amado y mimado, adoptando un comportamiento de niño malcriado.

Su absoluta falta de autocrítica le hace sentirse magnífico, superior, digno de ser considerado importante.

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5-El Orgullo Como Excusa


El eneatipo 2 se exige a sí mismo (o al menos se esfuerza en mostrarlo) ser compasivo, seductor, encantador y considerado, comprensivo e interesado en el sufrimiento ajeno, pretendiendo, como un falso mártir, anteponer la salvación ajena a la suya propia.

Desde su exagerada emocionalidad todo parece permisible, en el nombre del amor. Esta actitud le hace sobrepasar con frecuencia los límites, propios y ajenos. Para el eneatipo 2 el mundo no es como es, sino cómo lo siente.

Modo de expresión orgulloso y soberbio

Su benévola imagen de bondad y generosidad, termina aflorando más tarde o más temprano en una visión egocéntrica y manipuladora: invasiva, caprichosa e interesada, vanidosa y emocionalmente volátil, pasando del amor al odio en apenas un segundo.

En su acentuada sobre estima y el reconocimiento propio de sus innumerables cualidades, aduce practicar un comportamiento desinteresado, complaciente y empático, sensible y pendiente a las necesidades ajenas, creyéndose un especialista del amor.

El eneatipo 2 se engaña a sí mismo, argumentando su entrega y ayuda desinteresada como un acto de puro altruismo, negando que a través del mismo pretende obtener algo a cambio.

Su objetivo principal es la conquista de aquellas personas que le ayuden a convertirse en alguien importante e imprescindible en sus vidas.

El orgullo del eneatipo 2 le obliga a no pedir algo directamente, hecho que pondría al descubierto su necesidad real, conectando así con la carencia (hecho que jamás reconoce), causa por la que habitualmente se precipita en su entrega (especialmente a través del afecto), esperando ser correspondido.

Cuando el orgullo y la soberbia afloran, lo hacen a través de una actitud defensiva; si alguien sugiere que el eneatipo 2 tiene necesidades, carencias y desgracias que no reconoce, el eneatipo 2 pude mostrarse opulento, en una fijación de falsa abundancia.

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6-Manifestación del Orgullo


El orgullo, que impide la capacidad de introspección y la aceptación global, puede manifestarse a través de las siguientes actitudes:
  • Hipervaloración: tendencia a sobrevalorar los propios méritos y a creer que puede afrontarse cualquier problema, contando con las propias capacidades para administrar las crisis y acudir en auxilio del prójimo. Existe una gran necesidad de sentirse necesario y/o indispensable en la vida ajena.
  • Hipersensibilidad emotiva: excesiva sensibilidad y ansiedad frente a las críticas o indicios de ser rechazado. Cuando se siente herido, se cierra en sí mismo y se convierte en agresivo. De vez en cuando aparece la envidia, como expresión de su necesidad de mantener dependientes a las personas de su entorno.
  • Hedonismo: búsqueda del placer y de toda clase de gratificaciones, incluidas las culinarias, para compensar la falta de afecto y de ternura.
  • Seducción: empleo de técnicas, verbales o no, para atraer la atención de las personas que despiertan su interés o admiración.

  • Eneatipo 2: seducción
  • Proyección: método recurrente de atribuir a los demás los propios sentimientos y necesidades, como justificación para honrarles mediante el propio servicio y disponibilidad.

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7-Comportamiento y Actitudes


El eneatipo 2 se siente una gran persona, capaz de una entrega absoluta hacia los demás, merecedora de recibir todo lo mejor a cambio. Su orgullo puede manifestarse bajo diversas formas:
  • Carácter predominantemente femenino, caracterizado por una gran necesidad de afecto y aprobación: ¿les pareceré simpática?
  • Actitud alegre, graciosa e incluso alocada.
  • Necesidad de dar y ayudar, proyectando al mundo una imagen de dador de amor. Les atraen las emociones y las caricias; necesitan gente para abrazar y contactar. Es dar para recibir a cambio, estar en el otro para llamar su atención.
  • Autoimagen excepcional: dotado de gracia, talento, amor, generosidad, altruismo, sacrificio por los demás y una capacidad de entrega sin límites. Puede hacer más, lograr más, sentir más, cuidar más, y así sucesivamente.
  • Su orgullo está basado en una autoimagen engreída y no en quien es realmente, contemplando tan sólo su lado más positivo y encantador.
  • Exige aprobación y afecto. Busca ser amado y apreciado, volviéndose indispensable para otras personas. Su comportamiento resulta, a menudo, muy manipulador.
  • En su intento por resultar maravilloso, hace todo lo necesario para mantener dicha imagen. En su ansia por ser necesitado y amado, es capaz de cualquier cosa para resultar indispensable en la vida de las personas que ama o de quienes pretende llamar su atención.
  • Entregado a satisfacer las necesidades de los demás. Su pasión orgullosa le hace sentirse con la superioridad necesaria para entrometerse en las vidas ajenas, llegando a traspasar los límites, propios y ajenos.
  • Necesita que lo necesiten, sintiendo orgullo por ser necesitado y resultar indispensable.
  • Creación de relaciones de poder a través del halago, prometiendo más de lo que en realidad cumple.
  • Habitualmente generoso con sus objetos y recursos, su tiempo e incluso su cuerpo.

  • Generosidad y seducción

  • Miedo al rechazo. Para evitarlo utiliza la adulación y la seducción, sus principales armas, logrando la aprobación ajena.
  • Tendencia a equiparar su merecimiento de amor y su atractivo, a través del número de conquistas sexuales realizadas. Frecuentemente, utiliza el sexo más bien para colmar su necesidad de atención que para disfrutarlo como una expresión de afecto.
  • Se guía por el placer.
  • Capacidad innata para conocer aspectos de otras personas, incluso nada más conocerlas. Se interesan por la gente que quieren o a la que desean agradar: ropa apropiada, comida favorita, hobbies, etc.
  • A menudo pregunta por cuestiones de carácter personal (situación económica, salud, vida sexual, etc.,) a personas que acaba de conocer.
  • Creencia de que las personas a su alrededor no podrían vivir sin él. Sin su presencia, el mundo sería peor.
  • Especialista en ofrecer consejos y opiniones gratuitas (al igual que puede ocurrir con el eneatipo 1).
  • Se encuentra cómodo adulando al prójimo, como medio para un fin concreto, aumentando así su banco de favores.
  • Emotividad a flor de piel: intensidad, emociones dramáticas y una sexualidad manifiesta en su apariencia y comportamiento seductor.
  • Emocionalmente expresivo, exagerado y efusivo, aunque realmente no muy en contacto con lo que siente.
  • La seducción se encuentra presente en sus acciones, magnetizando con su carisma, su dulzura y atractivo físico, incluso a través de un espíritu maternal. La máxima expresión de su seducción consiste en una capacidad asombrosa de ofrecer lo que la otra persona cree que necesita, adulándola al mismo tiempo.
  • El eneatipo 2 es un carácter muy femenino que en su máxima expresión puede llegar a demandar atención de un modo constante, adoptando un comportamiento de «princesita». En su relación amorosa, existe la posibilidad de resultar una «mujer fatal», que curiosamente seduce con total inocencia: «ya sé que soy maravillosa, pero no lo hago queriendo».

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8-Infancia


A menudo, el eneatipo 2 obtuvo amor y seguridad durante su infancia, complaciendo las necesidades de los demás. Debido a ello es un carácter muy intuitivo para lograr captar las necesidades ajenas.

Desean ser amados por encima de todo, protegidos e importantes.

La persona orgullosa se siente tan maravillosa que no necesita exhibirse, pero requiere de una atención máxima; para ello utiliza la seducción, dándole a cada uno lo que desea.


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9-Liderazgo


El liderazgo que ejerce o puede ser capaz de ejercer el eneatipo 2 es:
  • Persona servidora con una marcada capacidad innata para la entrega.
  • Líder solidario capaz de trabajar por causas humanitarias.
  • Posee una enorme capacidad de asistencia.
  • Es cálido y empático con los detalles del prójimo.

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10-Subtipos


Los tres subtipos para el eneatipo 2 contemplados en el Eneagrama, se perfilan del siguiente modo:

Subtipo Conservación («privilegio: yo primero»)

Privilegio: «yo primero».

Dentro del eneatipo 2 es el contra pasional, puesto que es el que más necesita a los demás, en quienes termina despertando una atracción que obliga a todo el mundo a protegerles y nutrirles en todo momento. Dicha dependencia hace que este eneatipo no esté tan sobrado de sí mismo, como sucede con el resto de subtipos del eneatipo 2. Puede confundirse con el eneatipo 4 y el 6, y es el emocional de los tres subtipos.

Existe una necesidad neurótica de ser el centro de atención, a través de la seducción y la manipulación, con la finalidad de tener a todo el mundo a su disposición. Brillante, encantador, con sentido del humor y muy seductor.

Justificación propia: «me miman, luego existo». En lugar de ayudar, es ayudado.

Su pasión satélite es el privilegio, caracterizada por una actitud de «yo primero». Reclama un trato preferencial, esperando el mejor premio a cambio de los sacrificios realizados. Tras su fachada altruista, oculta su negativa a renunciar a nada, quejándose y culpabilizando a otros. Se trata de un carácter fundamentalmente femenino, y a menudo fue la princesita de la casa, formando parte de la solución de los problemas familiares. Su comportamiento parece, en ocasiones, orgulloso e infantil, más propio de una diva.

Puede ser infiel en el amor y en general, cuando ha conseguido su propósito y lo tiene seguro, es capaz de cambiar a otra cosa, como si fuese una araña que teje su tela en busca de otras presas.

Su apariencia física parece mucho más joven de lo que en realidad es: sus rasgos y su carácter son más infantiles que en el resto de subtipos, poseyendo un talento especial para convivir con los niños.

Apegado a su familia, puede llegar a enfermar por los demás. Caprichoso, padece terribles accesos de rabia si no se cumplen sus deseos, llegando a ser muy frío y cruel.

Muestra resistencia a convertirse en adulto, para conservar el privilegio de continuar siendo niño, con idea de que la vida debe ofrecerle unos resultados rápidos, sin apenas esfuerzo. Capaz de excederse en la comida o en los medicamentos, puede somatizar y padecer hipocondría.

Subtipo Social (ambición)

Ambición social. Habitualmente es el poder detrás del poder.

Es el más orgulloso de los tres eneatipos. Dentro del eneatipo 2, se corresponde con el subtipo mental, lo cual lo convierte en una persona argumentativa y con mucha labia.

Existe una necesidad neurótica de ser importante para así obtener contactos, influencias y ventajas, de tal forma que normalmente es quien rodea al líder y todo cuanto conforma su liderazgo, dando permiso o no para que otros puedan acceder hasta él.

Justificación propia: «tengo poder, luego existo». Recluta gente para sobresalir y recibir reconocimiento. Es la secretaria de un gran jefe, la mujer de un presidente, la hermana que se gana al padre, de cualquier forma.

Su pasión satélite es la ambición, en el sentido de ser importante y reconocido socialmente. Habitualmente se rodea de gente importante, siendo el poder detrás del poder. Busca el reconocimiento de los grandes y poderosos y normalmente se desposa o empareja con alguien que asegure su estatus social. Su lema podría ser: «adórame y te daré el poder».

A menudo es capaz de hacer cualquier cosa por rodearse de amigos famosos y pregonarlo a los cuatro vientos, aunque tan sólo los haya visto en una ocasión. Puede ser muy injusto y cruel con quien no le haya alagado como cree merecer, retirando todo su apoyo y no dando «bola».

Sentido de omnipotencia (todo lo puede). Su orgullo no le permite escuchar las opiniones ajenas y cree saberlo todo.

Mantiene una coraza externa, siendo el más altivo y soberbio de los tres subtipos. Es el más ayudador de todos, tejiendo redes sociales para obtener bancos de favores: «hoy por ti, mañana por mí».

Habitualmente se confunde con el eneatipo 3, porque es más frío y calculador que el resto de subtipos, pudiendo ser más intelectual que estos (normalmente anti intelectuales), siendo capaz de cultivar talentos para acceder y ganarse a las personas.

Subtipo Sexual o Intimidad (seducción / agresión)

Seducción agresiva, conquista.

Existe una necesidad neurótica de seducir con pasión. En el subtipo sexual la seducción alcanza el máximo nivel posible, siendo, por tanto, el carácter más seductor de todo el Eneagrama.

Justificación propia: «conquisto, luego existo».

Su pasión satélite es la seducción agresiva, siendo un amante para quien todo gira alrededor de ésta. La conquista es el combustible de su ego. Necesita el contacto físico como las plantas el agua, siendo alguien muy erótico a nivel de besos, tacto, etc. A menudo se trata de personas muy bellas, y es un carácter fundamentalmente femenino.

Es el más libre y salvaje, con algo de animal felino. Dominante, se alimenta del deseo ajeno en un ansia por encontrar la unión romántica perfecta. Le llena de gozo sentirse deseado, sexual y erótico, transmitiendo su encanto durante todo el día, de la mañana a la noche. Es la mujer fatal, el Don Juan. Es prácticamente imposible competir con este eneatipo, en el terreno de la seducción, dejando tocados a quienes seduce y conquista.

Es muy generoso y desprendido en su ansia por ser deseado. Existe una compulsión por dar, acaso como que no le falta de nada, sintiendo que puede dar mucho.

El amor es el centro de su vida y en su nombre parece capaz de cualquier cosa. Son personas muy voluptuosas que pueden ser infieles.

Para este subtipo es inimaginable que alguien no pueda amarle o no sucumba a sus encantos. Se considera irresistible e incomparable.

A menudo parece obsesionado con el amor, para lo que no conoce límites ni fronteras. No acuden nunca al psicólogo pero si se hunden finalmente suelen quedar bastante lastimados.

Desea tener a sus amigos sólo para sí mismo, resultando celoso y posesivo. Muy manipulador, peligroso y controlador, a menudo se cansa de sus conquistas y busca otras nuevas. Castrador, en cuanto a que parece despertar un sentimiento de defecto en los demás, relacionado con la idea de que no están a su altura.

En su afán avasallador se comporta como un vampiro emocional: adulador, seductor, sutil y hábil, sus víctimas quedan secas por completo.

Dentro de los tres subtipos es el de carácter instintivo, orientado a la acción, cuya actitud puede llegar a ser muy agresiva.

Eneatipo 2: mujer fatal («Carmen»)



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11-Integración (del 2 al 4)


El eneatipo 2 puede lograr su integración, practicando con humildad las siguientes actitudes:

  • Aceptar las propias limitaciones, necesidades y sentimientos.
  • Reconocer que las propias motivaciones, a la hora de ayudar a los demás, están a menudo mezcladas con exigencias personales de fondo.
  • Darse cuenta de que cuando estalla la cólera o el resentimiento, es porque hay necesidades reprimidas o insatisfechas que exigen ser atendidas.
  • Aprender a ser uno mismo, más que esforzarse en complacer a los demás.
  • Quererse a uno mismo, independientemente de la utilidad práctica que uno pueda suponer para el prójimo.
  • Dejarse querer por los demás, sin ceder a la necesidad de comprar o ganarse su afecto con el propio esfuerzo.
  • Alegrarse cuando las personas se hacen independientes y autosuficientes.
  • Encontrar espacios para estar a solas con uno mismo, como oportunidad para la profundización interior.

Dirección de integración

Mediante la práctica de dichas actitudes, el eneatipo 2 logra progresar en los siguientes aspectos:
  • Contacto con sus sentimientos, especialmente los agresivos, percatándose de cómo es realmente, aceptando los sentimientos negativos tanto como los positivos.
  • Honestidad emocional, llegando a expresar toda la gama de emociones posibles.
  • Aceptación de sí mismo, sintiéndose querido por lo que es y no por lo que hace.
  • Proyección de sus más profundos sentimientos auténticos hacia formas creativas o artísticas.
  • Capacidad de profundización, intuyendo los abismos de la condición humana.
  • Cualquier cosa entregada a los demás es mucho más valiosa si se hace de un modo más genuino.

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12-Desintegración (del 2 al 8)


El Eneagrama no está orientado a las distorsiones de la personalidad y patologías mentales. En su patología o enfermedad, el eneatipo 2 puede padecer un trastorno histriónico, hipocondría, somatización, trastornos alimentarios, comportamiento sexual coactivo (acoso) y comportamientos extremadamente demandantes y soberbios.

Parece inflado, lleno de sí, otorgándose una importancia personal que en ocasiones le hace comportarse como si perteneciera a la realeza o fuese digno de admiración y elogio.

Comportamiento posesivo y controlador, con marcada tendencia a la intromisión en la vida ajena.

A menudo se comporta como si tuviera mucho dinero, aun estando arruinado.

La atención y el interés mostrado por otras personas pueden conducir de súbito a un grado de intimidad inesperado, insólito e incomodo.

Dirección de Desintegración

No acepta las restricciones con facilidad y puede ser invasor activo, no respetando los límites ajenos y siendo esclavo de sus deseos.

Intolerancia hacia los límites y la frustración: desea las cosas de un modo inmediato y hace lo necesario para no esperar.

Tendencia a desarrollar patrones adictivos: atracones de comida, alcoholismo, consumismo compulsivo, relaciones amorosas obsesivas, etc.

Valora la libertad ante todo, confundiéndola con el libertinaje. Se rebela ante la disciplina, la monotonía, la rigidez y la corrección, la puntualidad, el orden y lo previsible, detestando la rutina y las cosas corrientes.

Le encanta vivir inmerso en un frenesí de emociones, necesitando el contacto físico como las plantas el agua.

Confunde su fuerte sexualidad con el amor y el cariño. A menudo utiliza el sexo como moneda de cambio para negociar, ofreciendo sus favores a cambio. Sus relaciones pueden resultar «fatales».

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13-Ficha


Pasión: el orgullo y la soberbia.
Centro: sentimiento.
Fijación: halago, adulación.
Visión de sí mismo: «yo ayudo».
Estructura de temor (lo que evita): sentir que necesitan.
Estructura del deseo: sentirse amado.
Trampa o justificación: servicio.
Calificativos: El Ayudador. El Altruista. El Amante. El Complaciente. El Amigo Especial. El Celador.
Fisonomía:
Hombre: pecho inflado, aspecto orgulloso que denota comprensión y contención.
Mujer: piel de porcelana, formas redondeadas, ojos vivaces.
Ambos dulcemente seductores, sonrientes y agradables. Movimientos corporales abiertos y armónicos. Su estado interno emocional se refleja con gran precisión en su semblante.
Famosos: Madre Teresa. Madonna. Elvis Presley. Xuxa. Cleopatra. Napoleón. Scarlett O´hara (de la película: «lo que el Viento se Llevó»). Elizabeth Taylor. Jerry Lewis. Don Juan Tenorio. María Magdalena. Alex Forrest (de la película: «Atracción Fatal»). Shannon Rutherford y Charlie Pace (de la serie «Lost»).


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14-Vídeo Descriptivo Eneatipo 2 (Claudio Naranjo)


A través del siguiente vídeo es posible analizar el eneatipo 2, de acuerdo al doctor Claudio Naranjo, considerado el padre del Eneagrama




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Atentamente:
Rafael Moriel

lunes, 19 de diciembre de 2011

Micerinos: la Tercera Pirámide

Pirámide de Micerinos y
pirámides satélite

Micerinos fue un faraón perteneciente a la Dinastía IV del Imperio Antiguo egipcio, cuyo reinado se estima entre el año 2514 a. de C. y el 2486 a. de C.

Se cree que Micerinos fue hijo de Kefrén y nieto de Keops, aunque según el historiador Herodoto fue hijo de Kefrén y sobrino de Keops, afirmando que ambos faraones eran hermanos. Los últimos estudios apuntan a que la línea sucesoria tras el reinado de Seneferu (fundador de la Dinastía IV e introductor de la construcción de pirámides a gran escala) recaería en su hijo Jufu (Keops), al que siguió Dyedefra, tras el cual reinó Jafra (Kefrén) y brevemente Baefra, que fue sucedido por Menkaura, más conocido como Micerino o Micerinos.

Contrariamente a sus antecesores, el historiador Herodoto apunta a que Micerinos abrió los templos al pueblo, permitiendo el culto. A Micerinos se le atribuye la construcción de la tercera pirámide de Giza, conocida antiguamente como «la pirámide divina», así como las tres pirámides satélites de las reinas, el templo funerario, el templo del valle y la calzada procesional. La pirámide, de 105 m de lado y 65,5 m de alto, con una insólita distribución interna, estuvo parcialmente revestida de granito rojo, completando su recubrimiento con piedra caliza. Una de sus caras presenta una enorme brecha, al parecer realizada por los saqueadores, que finalmente no lograron alcanzar la cámara funeraria. Si bien las dimensiones de la pirámide son más reducidas que las de Keops y Kefrén, estaría destinada a ser la más hermosa de las tres.

Tanto los historiadores Julio Africano como Eusebio de Cesarea escribieron, en referencia a Maneton, que la tercera pirámide de Giza fue construida por Nitocris, que se cree fue la última faraón de la dinastía VI de Egipto; sin embargo, actualmente hay dudas sobre la existencia de Nitocris.

Micerinos es el faraón de la Dinastía IV de quien se conservan más estatuas, destacando su representación junto a la diosa Hathor y una diosa provincial, así como otra estatua junto a su esposa Jamerernebty.

En 1837 fue hallado en la cámara funeraria de la pirámide de Micerinos un impresionante sarcófago de graubaca (basalto), extraviado finalmente tras el naufragio de la goleta Beatrice en 1838, que realizaba su traslado junto a diversos enseres hallados en la meseta de Giza. Los datos apuntan a que los hechos ocurrieron frente a la bahía de Cartagena, en aguas españolas, y tras numerosas expediciones e intentos de búsqueda, su ubicación exacta continúa siendo un misterio.

Vídeos Relacionados





Atentamente:
Rafael Moriel

viernes, 16 de diciembre de 2011

Análisis del Eneatipo 1

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«Soy idealista. Siento una verdadera atracción por el mundo de la verdad, la justicia y el orden moral. Soy estructurado, responsable y muy trabajador. ¡Me gustan las cosas bien hechas! Puedo ser muy crítico, me tomo la vida demasiado en serio, exijo mucho de mí y de los demás. Tengo una gran habilidad para detectar errores y corregirlos».

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1-Consideraciones Importantes


Eneatipo-1 Pintura: Ana Roldán

Lea detenidamente las siguientes cuestiones para poder entender y asimilar correctamente la información contenida en esta página:
  1. El autodescubrimiento no termina con la identificación de la personalidad básica o eneatipo, sino que tan sólo supone el comienzo de un viaje interior que nos ayuda a empatizar, comprender y mejorar nuestra comunicación con los demás.
  2. Sea cual fuere su eneatipo básico, los eneatipos en las direcciones de integración y desintegración influyen en su personalidad global. Para obtener una respuesta más acorde a la misma, no sólo debe tomar en cuenta el eneatipo básico y su ala correspondiente, sino los dos eneatipos correspondientes a sus direcciones de integración y desintegración en el Eneagrama. Los rasgos de los cuatro eneatipos pueden mezclarse en su personalidad global, proponiendo un marco más amplio y acorde a la realidad. Tomando como ejemplo un eneatipo 1, es muy difícil identificarse completamente con él: cualquier eneatipo 1 posee un ala 9 ó 2, así como una dirección de desintegración (4) y otra de integración (7), que juegan un papel importante en la personalidad global.
  3. Este blog dispone de 9 tests independientes para valorar cada eneatipo básico, así como un test de identificación rápida TRIE (disponible en el apartado «Etiquetas» a la derecha del blog) y un test preciso on line (accesible a través del botón «Eneagrama», situado en el menú de la parte superior del blog).
  4. A través del test del Eneagrama es posible dibujar un mapa completo de nuestra personalidad, teniendo en cuenta que el resto de eneatipos influyen en nuestra personalidad global.

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2-Situación en el Eneagrama


El eneatipo 1, junto a los eneatipos 8 y 9, conforma el trío visceral, caracterizado por la importancia que otorgan al momento presente, de carácter relevante.

Contrariamente, el trío emocional (eneatipos 2, 3 y 4) otorga más importancia al pasado y a los sentimientos, así como el trío mental o racional (eneatipos 5, 6 y 7) prioriza las consecuencias de la conducta en un futuro.

A grandes rasgos, el eneatipo 1 maneja sus energías de un modo introvertido (eneatipos 1, 4 y 5), teniendo en cuenta su mundo interno y las necesidades concretas. Contrariamente, otros eneatipos obran de manera extrovertida (eneatipos 2, 7 y 8), centrando su atención en el entorno y las personas que le rodean, o bien de un modo intermedio (eneatipos 3, 6 y 9), en un intento de conciliar ambas tendencias y sin desarrollar ninguna especialmente.

Localización del eneatipo 1

La personalidad global del eneatipo 1 puede estar influenciada de un modo notable por su ala (9 ó 2), así como por su dirección de integración (eneatipo 7) y su dirección de desintegración (eneatipo 4).

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3-Hábitos


El eneatipo 1, caracterizado por su orientación perfeccionista, puede mostrar los siguientes hábitos:
  • Correcto, educado, estricto, idealista, moralista y rígido.
  • Siente un fuerte apego a las reglas, leyes y normas.
  • Vehemente, inflexible, híper crítico y exigente.
  • Justiciero, contenido y reprimido.
  • Obcecado y celoso.
  • Severo.

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4-La Ira Como Pasión


Según la RAE, la ira se define como una pasión del alma que causa indignación y enojo, un apetito o deseo de venganza. La Ira, al contrario de lo que pudiera pensarse, puede llegar a ser la menos visible de las nueve pasiones contempladas en el Eneagrama. Así, la característica fundamental del eneatipo 1 es precisamente la represión de su ira, actitud que lo conduce a que ésta aflore en una forma de perfeccionismo. El eneatipo 1 no muestra abiertamente su ira: mostrarla supone ser imperfecto, lo que implica una actitud de oposición a la realidad, que el eneatipo 1 considera imperfecta y mejorable.

Collage representativo del eneatipo 1

La pasión del eneatipo 1 es la ira o cólera, en todas sus variantes: irritación, frustración, insatisfacción, resentimiento, impaciencia, intolerancia y rencor.

En su afán por corregir el mundo, el eneatipo 1 es como un dragón que escupe fuego, con mucha educación. Su fuego puede ser santificador y purificador, o infernal y castigador como la inquisición.

La ética es vital para el eneatipo 1, que se ve a sí mismo como justo y piadoso. Existe una notable tendencia a enjuiciar y ser crítico, tanto consigo mismo como con los demás, de modo que su perfeccionismo puede orientarse a los demás o a sí mismo.

El eneatipo 1 se siente agobiado por su perfeccionismo, pero parece incapaz de remediarlo. Es como si estuviera poseído por la voz de un «Cruzado» interior. Cuando permanece absolutamente tomado por su ego, distingue muy poco entre él mismo y la voz, serena e implacable.

La ira contenida tensa su expresión; aprieta sus dientes para disimular su insatisfacción y enmascarar la ira, que le produce malestar y disgusto, porque le hace dar una imagen demasiado humana e imperfecta, mostrando y somatizando su insatisfacción a través de la tensión en su rostro y el tono de su voz.

Su elevado nivel ético y de comportamiento, con las exigentes expectativas que abriga respecto de sí mismo y los demás, le hace percibir con rapidez, sufriendo la diferencia entre el ideal y la realidad. A pesar de todos sus esfuerzos e incansable trabajo, la realidad y las relaciones continúan siendo imperfectas.

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5-La Ira Como Excusa


Al igual que un súper héroe, siente la obligación moral de proteger a los indefensos; el eneatipo 1 posee la creencia arraigada de que el mundo es imperfecto, y el origen de su mal funcionamiento radica en obrar de modo incorrecto. Atendiendo a esta razón, se pone manos a la obra en un intento de arreglar todo cuanto parece erróneo, a pesar incluso de los desperfectos y daños colaterales derivados del logro de su objetivo.

Modo de expresión iracunda

El eneatipo 1 se siente impulsado por las buenas intenciones y unos elevados valores éticos. Fomentar un mundo perfecto es una noble causa para llegar a sentirse orgulloso, cumpliendo las reglas y esforzándose en ser más bueno y educado que el resto.

Podría afirmarse que el eneatipo 1 aspira a una especie de «santidad», virtud inalcanzable desde la inexistencia de una perfección absoluta.

Los juicios del eneatipo 1 sobre lo bueno o malo son relativos y varían en función de la idiosincrasia y la cultura en la que se desenvuelve. Desnudarse en público puede ser considerado como una herejía para un eneatipo 1, quedando justificado en el caso una mujer feminista, que marcha desnuda en defensa de los derechos de la mujer. Sin embargo y a pesar de las diferencias, ambos comparten su pasión extrema por defender lo que consideran correcto.

El eneatipo 1 obra de acuerdo a sus buenas intenciones, sin caer en la cuenta del tormento y hostigamiento que pueda llegar a ocasionar. A pesar de su mente rígida, tan sólo intenta obrar de un modo correcto.

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6-Manifestación de la Ira


El eneatipo 1 es como una olla a presión que nunca estalla, cuya rabia, contenida y controlada, puede manifestarse bajo diversas formas:
  • Superioridad: la irritación ante las limitaciones ajenas puede suponer actitudes de superioridad profesional, estética, intelectual o de comportamiento.
  • La crítica: constante inclinación a detectar instintivamente los errores y los aspectos negativos de las personas, así como a puntualizar sistemáticamente las cosas que no funcionan.
  • Perfeccionismo: excesiva preocupación por los detalles, debida a su obediencia a normas y autoridades abstractas. Obsesión por la mediocridad e impaciencia consigo mismo y con los demás.
  • Moralismo y ética: tendencia a imponer los propios criterios y juicios, adoptando un tono de sermón y de reprimenda en relación a los comportamientos considerados erróneos, degenerando a menudo en actitudes culpabilizadoras.
  • Eneatipo 1: dedo acusador
  • Supercontrol: tendencia a la rigidez y a la falta de espontaneidad. La tensión provocada puede dificultar la distensión, perturbar el sueño, complicar la digestión y originar úlceras, gastritis, etc.

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7-Comportamiento y Actitudes


El eneatipo 1 puede adoptar los siguientes comportamientos y actitudes:
  • Metódico y organizado, aparentemente tranquilo, productivo y trabajador.
  • Perfeccionismo.
  • Crítico de sí mismo y de los demás.
  • Contemplación del entorno a través de un juicio constante de incompetencia, falta de compromiso, inmoralidad, escasez de organización, poca educación, malos modales, desacato a las normas, faltas de ortografía y sintaxis, etc., destacando la falta de valores.
  • Convencido de que existe una sola forma correcta.
  • La conducta, el comportamiento y las actitudes ajenas suelen ser el blanco de sus intentos por enmendar las cosas.
  • Intolerancia hacia aquello que se percibe como incorrecto, deseando arreglarlo y corregirlo: la gente que cruza la calzada con el semáforo en rojo, la alcantarilla deteriorada en la acera de una calle… Actitudes y situaciones así le molestan especialmente.
  • Se siente éticamente superior.
  • Tendencia a sermonear gratuitamente (al igual que el eneatipo 2), aduciendo hacerlo en beneficio ajeno, sintiéndose impulsado a discutir sobre puntos de vista políticos, religiosos, música, arte, etc., con una marcada tendencia a manifestar su malestar cuando estima que te has pasado de la raya. En este intento perfeccionista predica, opina, aconseja, sermonea e intenta convertir a los demás en cómo cree que deben ser.
  • Con frecuencia utiliza términos como «debo» o «tengo que».
  • Puede ser un héroe moral, con una excelente capacidad crítica.
  • Normalmente fue un niño bueno, que aprendió a portarse bien, a ser responsable y a hacer lo correcto, controlándose con severidad.
  • Trabajador recto, independiente y perfecto.
  • Insatisfacción continua: ningún rostro es lo suficientemente bello, ninguna habitación está lo suficientemente limpia, ningún atardecer es lo bastante hermoso.

  • Orden y perfección

  • Está en contra de las cosas como están.
  • A menudo existe intolerancia a la mentira, incluyendo la de carácter piadoso. La verdad siempre es preferible a la mentira, incluso cuando es cruda e hiriente. No dudará en decirte lo que no desees escuchar o lo que los otros no se atrevan a decirte.
  • Creencia de que lucha por mejorar algo.
  • Parece alguien muy justo, de gran moralidad.
  • A menudo existe una pobre aceptación del otro; la conclusión final de sus actos termina derivando en una posición de inferioridad para sus semejantes, que no alcanzan el modelo ideal.
  • Intento de acomodar la pareja a sus propias expectativas.
  • Ama o amo de casa «perfecto y pulcro».
  • Puritano.
  • A menudo posee una voz firme y un pronunciado mentón.
  • Corrige lo que está mal, fijándose en la mancha y no en el traje.
  • Se dedica a causas benéficas.
  • Exigente y estricto.
  • Exige respeto.
  • Pide justicia.
  • A menudo tiene miedo a dejarse llevar, a la pasión.
  • Porte aristocrático.
  • Ordenado y limpio.
  • La palabra que lo define es «control».
  • Realista, de convicciones fuertes, prejuicioso y rígido.
  • El deber está por encima del placer.
  • A menudo muestra especial interés por los reglamentos y las normas.
  • Frecuentemente expresa compulsivamente cómo deberían hacerse las cosas.
  • Echa mano de la razón, presentando una innata abogacía.
  • Obligación de perfeccionar el mundo de acuerdo a sus propios parámetros.
  • Juez del bien y del mal, lo correcto y lo incorrecto, lo moral y lo amoral.
  • Su perfeccionismo supone una incapacidad de reconocer la ira y el enojo contenidos.
  • Capacidad extraordinaria para detectar todo aquello que está mal.
  • Tendencia innata a creer que siempre tiene la razón, pudiendo resultar imposible de convencer cuando cree estar en posesión de la verdad.
  • En su necesidad extrema de ser visto como bueno y justo, puede presentar problemas para aceptar las críticas ajenas, llegando a mostrarse intolerante con la tristeza, la hostilidad, la depresión o las quejas de carácter victimista, molestándole particularmente aquellas personas que muestran los aspectos más oscuros de la naturaleza humana, puesto que constituyen deseos que no puede admitir en su interior.

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8-Infancia


A menudo, el eneatipo 1 creyó entender durante su infancia que sólo merece ser amado quien resulta perfecto. Así, desde su temprana edad inicia el camino para ser bueno, impoluto, limpio, correcto e inmaculado.

Desde una temprana edad puede convertirse en crítico de sí mismo y de los demás (compañeros de colegio, profesores, hermanos, padres, etc.).


En ocasiones, relata su infancia como tortuosa, admitiendo severos castigos y duras críticas, que en el peor de los casos derivaron en la humillación; aquí podría encontrarse la razón de su perfeccionismo y meticulosidad; su carácter auto disciplinado, cumplidor e hipercrítico, oculto tras el enorme sacrificio y control interno que su esfuerzo conlleva, poniendo todo su empeño para escapar del castigo, en un intento de resultar benévolo y correcto. A menudo proviene de hogares con padres severos y estrictos que impartieron una educación severa y puritana al más puro estilo del eneatipo 1 o, por el contrario, pudo criarse en un hogar caótico donde llegó a sentirse responsable de organizar el caos existente.


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9-Liderazgo


El tipo de liderazgo que ejerce o puede ser capaz de ejercer el eneatipo 1 es:
  • Se trata de un organizador nato con capacidades para ello.
  • Normalmente es una persona muy activa y trabajadora.
  • Pionero, pedagógico y con liderazgo de ejecución.
  • Se siente guía, mostrando el camino a otros y tomando iniciativas con naturalidad.
  • En su esencia, aspira a vivir por unos valores, por los que sería capaz de dar su vida.

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10-Subtipos


Los tres subtipos para el eneatipo 1 contemplados en el Eneagrama se perfilan del siguiente modo:

Subtipo Conservación (preocupación)

Preocupación.

Su pasión satélite es la preocupación, en el sentido de que cualquier error puede suponer una catástrofe inminente.

Existe una necesidad neurótica de preocuparse, aunque todo esté bien, así como una exagerada previsión de tenerlo todo bajo control.

Justificación propia: «me preocupo, luego existo». Su exagerada necesidad de previsión está motivada por el miedo ante una amenaza para su propia supervivencia.

Denominado el «perfeccionista», es el más cálido y amigable de los tres subtipos, siendo asimismo el más reprimido. Podría decirse que es el típico «niño bueno».

Resultado de su ansiedad al preocuparse por todo y por todos, sufre y hace sufrir, en un intento por hacerlo todo de un modo perfecto. A menudo resulta obsesivo por el orden de las cosas, mostrando una incapacidad de delegar tareas, por miedo a su mala realización.

Habitualmente funciona a través de dicotomías de «todo» o «nada» y es quien chequea tres veces el apagado del gas o el cierre de la puerta con llave.

El subtipo de conservación del eneatipo 1 puede confundirse con el eneatipo 6, si bien se muestra mucho más seguro de sí mismo, actuando primero y pensando después, al contrario que el eneatipo 6, que puede llegar a bloquear sus acciones a causa de un exceso de pensamiento.

Transforma su ira en buena voluntad. Dentro de los tres subtipos correspondientes al eneatipo 1, es el emocional.

Subtipo Social (inadaptación)

Rigidez, superioridad, inadaptabilidad.

Denominado «el perfecto». La actitud del subtipo social es oponerse siempre al mundo, de cualquier modo, son la sensación de que él es un líder. Su actitud consiste en criticar siempre los errores ajenos. Es el mental de los tres subtipos, siendo una gran intelectual.

Existe una necesidad neurótica de tener la razón: «yo tengo razón y tú estás equivocado, por lo que tengo más derecho a dominar la situación».

Justificación propia: «tengo razón, luego existo».

Su pasión satélite es la superioridad. Denominado el «perfecto», su extrema rigidez le hace pensar que lo hace todo mejor que los demás, permaneciendo en un plano superior al resto. Es el más inflexible y ortodoxo de los tres subtipos, estando convencido de que el mundo funcionaría mejor si todos pensasen y actuasen como él, acaso como si perteneciera a un orden social superior. Habitualmente es maestro o reformador social, con tendencia a moralizar.

De los tres subtipos, es quien manifiesta el síndrome del cruzado. En lugar de responsabilizarse de sus deseos (yo quiero), afirma (tú debes). Siempre es un inadaptado, de algún modo, puesto que cuestiona todo aquello a su alrededor, aunque no sepa muy bien cómo funciona, o de qué va.

Si bien se admite el carácter británico como representativo del carácter básico eneatipo 1, el porte aristocrático de lord o lady encajarían perfectamente en el subtipo social.

El eneatipo 1 social sería el arquetipo de predicador con carácter reformador, que viaja y sermonea, largando discursos de consenso a través de los cuales intenta convencer mediante la aplicación del sentido común. Es capaz de razonar sus motivos y exposiciones de un modo extremadamente brillante.

Al igual que todos los subtipos del eneatipo 1, es bastante dual con respecto a lo que dice y lo que realmente hace.

Subtipo Sexual o Intimidad (celo y vehemencia)

Vehemencia, celo.

Denominado el «perfeccionador», manifiesta una necesidad neurótica de hacer las cosas a través de impulsos muy fogosos. Pasión por la justicia y por reformar el mundo.

Justificación propia: «domino, luego existo».

Su pasión satélite es la vehemencia. Denominado el «perfeccionador», es el único de los tres subtipos que se permite mostrar su ira abiertamente. El «deseo» en el subtipo sexual es su mayor enemigo, entregándose a éste tras no lograr relajarse, y haciendo que su ira sea absolutamente desproporcionada y sin ningún tipo de control. Incluso parece como su a menudo deseara perder el control, de un modo inconsciente.

Nunca está satisfecho con lo que hace: la carne podría haber estado más en su punto, el pescado mejor condimentado, la raya del pantalón parece un poco torcida…

Habitualmente transfiere su insatisfacción por no alcanzar nunca el ideal, a personas con las que trabaja o convive, que siempre podrían haberlo hecho un poco mejor, con más esfuerzo y mejor voluntad. Mantiene altas expectativas respecto de su pareja, idealizándola y manteniendo una constante vigilancia por temor a perderla.

El subtipo sexual podría englobarse en el dicho: «a Dios rogando, y con el mazo dando». Es el contra pasional de los tres subtipos, ya que en ocasiones no parece un eneatipo 1, que normalmente es más retenido, y suele confundirse con el eneatipo 8. Puede existir un descontrol en la sexualidad, o acaso una actitud grosera y agresiva en cualquier caso. Este subtipo se cumple especialmente la característica de mostrarse más duro e inflexible con las personas a las que más ama.

Dentro de los tres subtipos correspondientes al eneatipo 1, es el de carácter instintivo, orientado claramente a la acción.


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11-Integración (del 1 al 7)


El eneatipo 1 puede lograr la serenidad de corazón y su integración, practicando las siguientes actitudes:
  • Educarse en la afirmación de lo bueno y positivo de uno mismo y los demás, sin atormentarse por lo incompleto e imperfecto.
  • Adquirir consciencia de que existen diferentes modos de hacer las cosas.
  • Transformar la cólera en energía positiva, sin necesidad de juzgarla o de justificarla, sino canalizándola. Por ejemplo, practicando deporte.
  • Tener paciencia y apreciar los pequeños esfuerzos sin lamentarse por los errores cometidos o las oportunidades perdidas.
  • Aprender a reírse de uno mismo, desdramatizando los propios desaciertos y relativizando la angustia.
  • Valorar la importancia de las cosas objetivamente, sin hacer una montaña de un grano de arena.
  • Consolarse con la idea de que la salvación del mundo no depende de los propios esfuerzos y confiar en la providencia.
  • Convivir de un modo creativo con las propias limitaciones e imperfecciones.

Dirección de integración

Mediante la práctica de dichas actitudes, el eneatipo 1 logra progresar en los siguientes aspectos:
  • Se relaja y aprende a disfrutar de la vida, confiando en sí mismo y en la realidad, con una actitud positiva ante la vida, que no siempre es desagradable y seria.
  • Es capaz de encontrar placer, sin hundirse en la ciénaga de la sensualidad. Es posible estar satisfecho y realizarse sin necesidad de comportarse de un modo irresponsable o egoísta.
  • Resta importancia a la perfección innecesaria, progresando de la obligación al entusiasmo y de la represión a una libertad de acción, mostrándose más relajado y productivo, siendo capaz de expresar sus sentimientos espontáneamente.
  • Apertura de su sensibilidad hacia el mundo en general, comportándose de un modo más juguetón y siendo mucho más feliz.
  • Disfruta de los placeres de la vida, perdiendo la obligación de mejorarlo todo. Aprecia la naturaleza, la belleza, las artes o simplemente los logros ajenos, que aun siendo imperfectos, suponen valiosas contribuciones.
  • Adquiere una mayor flexibilidad sin comprometer los valores genuinos, dejando de predicar desde lo abstracto y viviendo la vida, simplemente.

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12-Desintegración (del 1 al 4)


El Eneagrama no está orientado a las distorsiones de la personalidad y patologías mentales. En su patología o enfermedad, el eneatipo 1 puede padecer un trastorno obsesivo compulsivo, depresión, trastornos alimentarios, culpabilidad paralizadora, comportamientos autodestructivos, paranoia y celos patológicos.

Tendencia a ser compulsivamente limpio y ordenado, deseando que todo esté limpio y se encuentre en su sitio, pudiendo llegar a extremos obsesivos (acomodar los condimentos por orden alfabético, etc.).

Tendencia obsesiva es un intento por limpiarse y resultar puro, como un medio para poder expiar su profunda culpa, derivada de sus imperfecciones. Su preocupación por la limpieza revela un intento de erradicar una sensación interna de no estar limpio, del mismo modo que su preocupación por el orden denota una forma de defenderse del caos interno resultante de las energías instintivas no aceptadas.

Dirección de Desintegración

El eneatipo 1 se siente decepcionado por sus ideales altos y sus metas inalcanzables. Sin embargo, no vivir a la altura de los mismos le haría presa de intensos sentimientos de culpa.

En su lucha perfeccionista reprime su espontaneidad e instintos.

Lucha constante contra su «hereje» interior, por lo que evita los pensamientos pecaminosos e inmorales, o todo lo que tenga que ver con el hirviente y burbujeante caldero de las pasiones instintivas, el placer y los deseos.

Su represión y excesivo auto control puede llegar a desencadenar dilemas como «monja de día y puta de noche»: una vida pública correcta y de respeto hacia las normas y procedimientos, así como una vida privada en la que expresar sus fantasías prohibidas, desahogando su presión a través de conductas sexuales promiscuas, abuso de sustancias o accesos de ira, llevar dos vidas paralelas con dos familias distintas, etc.

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13-Ficha


Pasión: la ira.
Centro: instintivo.
Fijación: resentimiento.
Visión de sí mismo: «yo reformo».
Estructura de temor (lo que evita): furia abierta.
Estructura del deseo: sentirse perfecto.
Trampa o justificación: perfección.
Calificativos: El perfeccionista. El Maestro. El Reformador. El Cruzado. El Moralista. El Organizador.
Fisonomía: porte aristocrático, postura erguida, cabeza en alto, mirada fija. Mandíbula apretada, músculos en tensión, ceño fruncido, dedo acusador. Limpios, pulcros, ropa bien planchada y bien coordinada. Voz modulada.
Famosos: Mahatma Gandi. Ernesto Guevara. Margaret Thatcher. Katherine Hepburn. Nicole Kidman. Jodie Foster. Jack Shephard y Juliet Burke (de la serie televisiva «Lost»). Juana De Arco. Srta Rottenmayer (de los dibujos animados «Heidi»). Hillary Clinton. Jane Fonda. Charles Dickens.

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14-Vídeo Descriptivo Eneatipo 1 (Claudio Naranjo)


A través del siguiente vídeo es posible analizar el eneatipo 1, de acuerdo al doctor Claudio Naranjo, considerado el padre del Eneagrama




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Atentamente:
Rafael Moriel