martes, 8 de noviembre de 2011

Ramsés II, «el Grande»

Abu Simbel, templo principal
foto: Rafael Moriel

Usermaatra Setepenra o Ramsés Meriamón, más conocido como Ramsés II «el Grande», fue el tercer faraón de la Dinastía XIX, fundada por su abuelo Ramsés I, descendiente de una familia de militares que alcanzó rango con su carrera militar.

Hijo del faraón Seti I y su gran esposa real Tuya, Ramsés II tuvo al menos dos hermanas y un hermano llamado Nebchasetnebet, que no alcanzó la edad adulta, por lo que Ramsés se convirtió en corregente de Seti I con tan sólo 14 años.

Pero Ramsés ya soñaba desde niño con ser faraón. Criado en hábitos castrenses, quiso llegar incluso más lejos que los constructores de las pirámides, alcanzando la inmortalidad a través de sus monumentos.

Con apenas 25 años, Ramsés II se convirtió en faraón de Egipto y rey del mundo, insistiendo en su origen divino, tal como ya insinuaran algunos de sus antecesores, Amenhotep III y Hatshetsup. Sus 66 años de reinado lo afianzan como un auténtico rey de la propaganda sin escrúpulos, conocido como único gobernante durante varias generaciones, combatiendo en la batalla más famosa de la historia egipcia y firmando el primer tratado de paz conocido, atribuyéndose a sí mismo una fama de general invencible.

La famosa batalla de Kadesh, al norte de Siria, sucedió en torno al quinto año de su reinado, tras intentar expulsar a los hititas. El rey hitita Muwatallis II tendió una emboscada a Ramsés II, quien confiado, había rehusado los consejos de sus generales, luchando en la emboscada con muy pocos hombres. Sin embargo, el resto de las tropas egipcias, retiradas tras sus órdenes, llegaron a tiempo de evitar la derrota frente a los hititas, que al menos los duplicaban en número. El joven Ramsés II, en una apabullante maniobra propagandística, se atribuyó la victoria, firmando un astuto tratado de paz con el rey hitita, que afianzó desposándose con una de sus hijas.

Ramsés II decidió otorgar todo el poder militar a sus hijos, nombrando sumo sacerdote a Nebumenef, cercano a su entorno, lo que facilitó las relaciones con el clero. Ordenó trasladar la capital del imperio egipcio a Menfis, y posteriormente a la nueva ciudad de Pi-Ramsés Aa-najtu (la ciudad de Ramsés), lejos de Tebas. Tras resolver sus problemas militares, Ramsés II se centró en borrar las huellas de otros faraones, incluyendo a su padre, destacándose con especial ahínco en la figura de Akenatón.

Las construcciones de Ramsés II demuestran su carácter ambicioso. Tan sólo con la sala hipóstila de Karnak se ganó la inmortalidad, aunque destaca asimismo el complejo de Abu Simbel en Nubia, con el que se erigió rey del sol; sus arquitectos fueron instruidos en astronomía y dedicó el segundo templo del complejo a su esposa preferida, la reina Nefertari. Abu Simbel está considerada la joya de Egipto, e incluye los nombres grabados de sus primeros 45 descendientes legítimos entre sus paredes. El día 21 de octubre y el 21 de febrero (61 días antes y 61 días después del solsticio de invierno), los rayos del sol penetraban en el templo principal, hasta la segunda sala, iluminando los rostros de las estatuas de Ra, Amón y Ramsés II, quedando la estatua de Ptah (dios de la oscuridad) en penumbra. Se cree que estas fechas coinciden con la coronación de Ramsés II y el día de su cumpleaños. La reubicación final del templo, llevada a cabo entre 1964 y 1968, debido a problemas derivados tras la construcción de la presa de Asuán, desplazaron el fenómeno solar a los días 20 de febrero y el 22 de octubre.

Ramsés II usurpó el mayor número posible de monumentos erigidos por sus predecesores, empleando técnicas bajo relieve que dejaron su sello por todo el imperio egipcio. Sus más de cien descendientes (152 conocidos) fueron enterrados en la tumba KV7 del Valle de los Reyes, la más grande conocida, descubierta en 1988 y que, al igual que ocurriera con la tumba del propio Ramsés II, fue destruida por las aguas que arrasan el valle periódicamente.

Se cree que el gran maestro de la propaganda política, el más vanidoso de todos los faraones, murió a los 90 años de edad, con una riqueza en su enterramiento de origen desconocido. Actualmente, las tumbas más hermosas conocidas se corresponden con la de Seti I y Nefertari, su padre y su esposa preferida.

Ramsés II excluyó de la historia a Akenatón, Tutankamón y el resto de faraones, hasta la Dinastía XIX. Al parecer, su largo reinado y el inmenso esfuerzo constructor resultaron letales para Egipto, dejando al próspero Imperio Nuevo con sus días contados. Durante su reinado, pudo permanecer incluso más alejado del pueblo que el faraón Keops, del que dicen que una de sus hijas llegó a prostituirse para afianzar la construcción de su pirámide, considerada la primera maravilla del mundo.

Momia de Ramsés II
Museo de El Cairo

Atentamente:
Rafael Moriel

13 comentarios:

  1. A este paso me voy a aficionar a la egiptología, fijo. Sigo aprendiendo con tus aportaciones. Abrazos.

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  2. Me deja asombrado con la erudición que muestra en estos temas sobre Egipto, lo que me hace oensara en que quizás sea profesor de Historia Antigua.
    A una de mis hijas, verdadera admiradora de la antigua cultura egipcia, he recomendado este blog.
    Seguiré dando un grato paseo por su blog en los próximos días para hacerme una idea de su amplitud de temas.
    Un cordial saludo,
    Antonio S.

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  3. Un buen resumen de la vida de Ramses II. Me fascina todo lo relacionado con el antiguo Egipto. Existen todavía tantas incógnitas.
    Un saludo

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  4. Muchas gracias por tu aportación. Está claro que existen muchas incógnitas al respecto... Me encantaría poder vivir lo suficiente para aclarar la mayoría de ellas.

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  5. Aparte de la tan manida manipulación de la batalla de Kadesh, que sigue al pie de la letra la ridícula lectura que ahora está de moda hacer sobre la misma, me ha sorprendido el dato de la prostitución de una hija de Keops. ¿Te importaría darnos la fuente de donde lo has sacado, para investigar más? Es un dato que desconocía. Gracias. Un saludo: Delfín García.

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  6. Al parecer, las referencias provienen de Herodoto, el historiador griego, que dicen que una hija de Keops se prostituía por cada bloque de piedra...
    Lo cierto es que puede ser una leyenda, pero Herodoto justificó dicha información aduciendo que fueron los sacerdotes quienes lo dijeron.
    Un abrazo: RM

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  7. Bueno, teniendo en cuenta que Herodoto no hablaba muy bien que digamos en general sobre Keops. Y,(hablo de memoria), que debe haber más de dos millones de bloques de piedra...o Keops tenía muuuuuchas hijas, más que Ramsés II. O las que tenía eran muuuuuyyyyy zorrillas, o como lo más plausible parece, eso era otra invención de alguien.
    Perdona porque hasta yo me doy cuenta de lo mal estructuradas que están mis frases y siendo escritor, me imagino que te sangrarán los ojos. Espero que al menos se entienda lo que digo.
    Ah, sobre la batalla de Kadesh, si quieres discrepamos por email o como te parezca. Un abrazo y a tu disposición: Delfín García

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  8. Querido amigo:
    Todo esto está dicho con sentido común. Desde luego, doy fe de que antes de escribir cualquier cosa me he visto al menos 5 documentales creíbles, además de estar en Egipto y escuchar la historia, y leer bastante, también.
    Siento si te cae bien Ramsés II y no lo he tratado como te hubiera gustado. Yo procuro siempre trabajar con datos correctos.
    En cuanto a la famosa batalla, la historia es como es, y lo que dejó Ramsés II es lo que hay, y los expertos es lo que dicen: la propaganda de los muros del templo de Abu Simbel son, mayormente, propagandísticas.
    Un abrazo: RM

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  9. Ahora bien, aquí tienes tu espacio para escribir ti opinión al respecto.
    Saludos:
    RM

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  10. Hola Rafa:
    Eso de que una hija de Keops se prostituia por cada bloque de piedra, yo no lo encuentro creíble. Ahí sí que veo propaganda contraria a un faraón. Hablando de propaganda, la batalla de Kadesh.
    Dices que lo que está en los muros es propaganda de Ramsés. Si Ramsés hubiera perdido la batalla y necesitara propaganda porque su autoridad pudiera estar cuestionada,¿porqué hacerse la propaganda 20 años depués? si para entonces no había perdido autoridad...y digo 20 años después porque Abu Simbel debió construirse por esas fechas.
    En ese "pequeño" detalle no entran quienes defienden lo de la propaganda. Ni en que para hacer propaganda...¿para qué hacerla en Abu Simbel? ¿quienes tendrían acceso a ese lugar? Cuatro gatos.
    Hay tantos datos que confirman que esa batalla fue una gran victoria de los egipcios, que me da vergüenza muchas veces, leer sobre ella.
    ¿Como iba a permitir Muwatallis que Ramsés se llevara a su hijo y a sus hermanos prisioneros si no es porque había sido derrotado?
    ¿Como se iba a escapar Uri Tesub de su tío Hatusil y refugiarse en Egipto si estos habían sido derrotados?
    ¿Como Ramsés se atrevería a dar cobijo a este rey destronado si había perdido la batalla, y eso que el rey Babilonio pedía a Hatusil que atacara a Egipto si no entregaba al huído?
    ¿Porqué Hatusil se queja a Ramsés por carta de no tratarle como a un igual?
    ¿Porqué es el hitita el que manda a una hija al harén de Ramsés para que se case con él? ¿Si fuesen los victoriosos, no debería haber sido al contrario?. No te aburro más, porque son tantos datos que confirman la victoria de Ramsés, que te llenaría el blog.
    Un saludo y sigue con este interesante blog.Con afecto: Delfín García

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  11. Estimado amigo:
    Agradezco su información. Desde luego, no dudo de que es un apasionado de Egipto.
    Yo plasmo la información que leo. Ahora bien, el hecho de que Abu Simbel se terminara en 20 años, tan sólo obedece a que es el tiempo necesario para terminar la construcción. La "propaganda" de la que los egiptólogos hablan y yo he plasmado, se gestó con anterioridad.
    Lo que está claro es que no conocemos la realidad del Antiguo Egipto, pero yo confío más o menos en la información de documentales prestigiosos que afirman más o menos lo que yo he plasmado en mi artículo. Ahora bien, no niego que Ramsés II me parece demasiado vanidoso, por lo que es posible que no me caiga bien del todo, aunque no he escrito nada de mi propia invención.
    Un fuerte abrazo:
    Rafa

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  12. Hola Rafa.
    Yo no entro a valorar si Ramsés me cae bien o mal. Si me cae bien Muwatalli o Hatusil. Yo solo valoro las fuentes de la batalla. Leerás a prestigiosos historiadores, que los hititas perdieron la oportunidad de acabar con Ramsés por dedicarse al saqueo.Ya todo el mundo lo dice. Pero que lo diga un prestigioso historiador, no lo convierte en realidad. De hecho, es una idea que lanzó un historiador para justificar la derrota hitita. Desde entonces todo el mundo lo repite, los hititas se dedicaron a la rapiña. Pero en ningún sitio dice nada de eso de la rapiña, ni en el poema, ni en el boletín, ni en los grabados, ni en lo que nos ha llegado de los hititas.
    Otro ejemplo, la división de Seth "viajaba al costado de la ruta" Boletín de guerra. La fuente nos dice que viajaba al costado y todos los historiadores dicen que iba la última, en retaguardia.
    Otro ejemplo, los Ne,arin que llegan por el oeste a salvar a Ramsés, ahora está de moda llamarles amorreos. Pues bien que digan lo que quieran los historiadores del momento, en los grabados se ve claramente que eran egipcios. Las armas, carros y vestimentas así lo indican. Y no olvidemos que vienen del oeste, por donde viajaba Seth. Si viajaba al costado y al este estaba el río Orontes, tenían que viajar por el oeste, pero reconocer que lo lógico es que sea la división de Seth no encaja con la versión de que Ramsés era mal estratega, así que eran Amorreos.
    Y lo de la propaganda. Se cree que el poema fue escrito siete años después de la batalla, así que yo creo que descarta la teoría de la propaganda. Además sería estúpido hacer propaganda de una derrota y convertirla en victoria cuando a esa batalla, entre soldados y gentes que lleva tras de sí un ejército irían y serían testigos más de 30000 personas. ¿A quién iba a engañar con tantos testigos?
    Abu Simbel no es que se tardara 20 años en construirse (no lo sé) es que se empezó a construír mucho después de la batalla, así como el Rameseun etc. Por eso digo que ya para entonces, no necesitaba justificación la "derrota".Espero explicarme con claridad.
    Un abrazo y hasta otra.
    Delfín García

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  13. Bueno, ahí queda eso.
    Un fuerte abrazo:
    Rafa

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