sábado, 15 de enero de 2022

El Final de Dexter Morgan


Las dos caras de Dexter Morgan:
La voz en off, y el eficaz agente de la policía científica

Dexter Morgan, el tranquilo y tenaz ex policía de la científica interpretado por Michael Carlisle Hall, nos ha dejado para siempre. Tras ocho temporadas completas de la serie «Dexter» que finalizaron en 2013, y una temporada adicional bajo la denominación «Dexter: New Blood» fechada en 2021, el final de este curioso personaje, que hablaba con los muertos en sus alucinaciones y cuyas voces en off revelaban sus verdaderas intenciones más allá de la apariencia... no podría estar más cerca de la reflexión.

Refugiado bajo la identidad de Jim Lindsay, se gana la vida como vendedor en la armería de una ciudad ficticia al norte del estado de Nueva York, llamada Iron Lake. Un entorno opuesto al cálido Miami de sus inicios. Dexter Morgan ha cesado su actividad criminal y desde hace más de una década pasa desapercibido, siendo el novio de la jefa de policía del condado. Entretanto Hannah McKay, quien fuera su novia y quedase al cuidado de su hijo Harrison, ha fallecido sin que él lo sepa. Tras una incesante búsqueda, Harrison logra dar con él, entrando a formar parte de su vida a lo largo de última temporada de la serie, donde la nieve y el hielo sustituyen al sol de Miami.

Como no podía ser de otro modo, el observador y sagaz Dexter se percata enseguida de que el «oscuro pasajero» habita en su vástago quinceañero, y decide hacer algo que jamás había hecho: contarle su secreto y hacerle partícipe, a través de la revelación del código que su padre Harry le enseñó para canalizar su ansia, y sobrevivir como un psicópata asesino.

Dexter y Debra Morgan
Pero Harrison no está preparado: es demasiado joven e insolente; incluso siendo consciente de ello, Dexter le confiesa su secreto y se ofrece como maestro para que su hijo pueda sobrevivir con su ansia, tal como hiciera su padre adoptivo Harry, cuando él era un adolescente.

La sabia experiencia de nuestro «día a día» demuestra que, por desgracia, resulta imposible ayudar a quien no pide ayuda, y en muchas ocasiones no conlleva un final resuelto y feliz, especialmente cuando los niveles de consciencia del ayudador y el ayudado son tan diferentes, como ocurre con Dexter y Harrison. ¡He ahí el quid de la cuestión!

Con la novena temporada, la historia de Dexter Morgan concluye ante una sublime muestra de amor a la que se entrega de un modo apacible y consciente, cediendo el control a su descendiente, aun a sabiendas de que es demasiado joven e inexperto como para comprender la realidad y el futuro que le aguarda.

Toda una prueba de amor...
Dos estados de consciencia muy diferentes

Un final sublime para el asesino que conectó con el público y logró su empatía. Y un magnífico ejemplo de diferencia en los estados de consciencia (en este caso debido a la edad) entre un "ayudador" y un "ayudado", como perfecto ejemplo de una prueba de amor. Me quito el sombrero ante un guión tan inspirado y bien concebido.



Atentamente:
Rafael Moriel