lunes, 13 de junio de 2011

Test General Eneagrama: Eneatipo 7


Pautas de Comportamiento del Carácter Básico Correspondiente al Eneatipo 7

Eneatipo-7
Pintura: Ana Roldán
El presente test valora 20 pautas de comportamiento del carácter básico Eneatipo 7 del Eneagrama, en relación a cómo piensa, siente e intuye una persona identificada como tal.

Consideraciones Importantes
  • Antes de proceder a la realización del test, es necesario asimilar los conceptos elementales correspondientes a «Eneagrama», «Eneatipo», «Ala del eneatipo», etc., desarrollados en el botón correspondiente a «Eneagrama», situado en la parte superior del presente blog.
  • Asimismo, existe una entrada correspondiente a «Análisis del eneatipo 7», accesible a través de las etiquetas, a la derecha del blog.
  • El presente test valora únicamente el carácter básico correspondiente al Eneatipo 7.
  • Este blog dispone de 9 tests independientes para valorar cada eneatipo básico, así como un test de identificación rápida TRIE Riso-Hudson y un test preciso on line (accesible a través del botón «Eneagrama», situado en el menú de la parte superior del presente blog).
  • La simple lectura, análisis o estudio de las cuestiones referentes al Eneatipo 7 permite conocer los mecanismos de actuación y lógica del mismo. Por ello, quienes sois más proclives a encasillar a otras personas, debéis tenerlo en cuenta, sin olvidar que el objetivo final del Eneagrama es adquirir la consciencia de uno mismo.
  • Para realizar el test completo del Eneagrama es necesario valorar los 9 eneatipos, respondiendo las cuestiones referidas para cada eneatipo (180 preguntas).
  • Responder las cuestiones, valorando la actitud ante las mismas como "Mucho", "Poco" o "Nada", otorgando una puntuación de 2, 1 y 0 respectivamente.
  • Tras responder todas las cuestiones, sumar los puntos obtenidos en cada respuesta, valorando la puntuación obtenida del siguiente modo:
  • 40 puntos: el Eneatipo 7 se corresponde con tu carácter básico.
  • 30-40 puntos: es muy probable que el Eneatipo 7 sea tu carácter básico.
  • 20-30 puntos: el Eneatipo 7 podría ser tu carácter básico o el ala de tu carácter básico, dependiendo de las puntuaciones obtenidas para el resto de eneatipos.
  • 10-20 puntos: el Eneatipo 7 puede ser el ala de tu carácter básico, dependiendo de las puntuaciones obtenidas para el resto de eneatipos.
  • 0-10 puntos: es poco probable que tu carácter tenga relación con el Eneatipo 7.
Test Eneatipo 7
  1. Suelo ser más confiado y optimista respecto a los demás, y su forma de actuar.
  2. Suelo disfrutar y divertirme con todo lo que me rodea.
  3. De todas las opciones que hay en la vida, suelo elegir las positivas y buenas.
  4. Me gusta que quienes me rodean tengan metas tan alegres y optimistas como las mías.
  5. Procuro que los demás me vean siempre contento y con una actitud desenfadada.
  6. Presto más atención a los aspectos positivos de la vida, olvidando las situaciones desagradables rápidamente.
  7. Olvido rápidamente los conflictos y situaciones desagradables.
  8. Me gustan los acontecimientos sociales donde pueda divertirme y contar relatos.
  9. Me cuesta aceptar la autoridad y que me digan lo que tengo que hacer.
  10. Procuro evitar los enfrentamientos directos, ignorando la norma que vaya en contra de mi propio bienestar.
  11. Suelo evitar los trabajos rutinarios y aburridos.
  12. A menudo me imagino eventos bonitos y felices en el futuro, y esto me hace sentir bien.
  13. Me cuesta vivir en ambientes tristes y deprimidos.
  14. Soy capaz de apoyar y animar a los amigos en situaciones difíciles, haciéndoles ver lo bueno de la vida.
  15. Procuro saciar todos mis deseos donde pueda.
  16. Me gusta rodearme de mucha gente y sentirme el centro de atención.
  17. A veces suelo decir lo que pasa por mi cabeza.
  18. Procuro evitar profundizar en los problemas graves, saltando de una cosa a otra sin centrarme en una sola.
  19. En cuanto aparecen dificultades e incomodidades en el desarrollo de lo que había pensado hacer, lo dejo de realizar.
  20. Desde pequeño aprendí a ser feliz.

Atentamente: Rafael Moriel

Test General Eneagrama: Eneatipo 8


Pautas de Comportamiento del Carácter Básico Correspondiente al Eneatipo 8

Eneatipo-8
Pintura de Ana Roldán
El presente test valora 20 pautas de comportamiento del carácter básico Eneatipo 8 del Eneagrama, en relación a cómo piensa, siente e intuye una persona identificada como tal.

Consideraciones Importantes
  • Antes de proceder a la realización del test, es necesario asimilar los conceptos elementales correspondientes a «Eneagrama», «Eneatipo», «Ala del eneatipo», etc., desarrollados en el botón correspondiente a «Eneagrama», situado en la parte superior del presente blog.
  • Asimismo, existe una entrada correspondiente a «Análisis del eneatipo 8», accesible a través de las etiquetas, a la derecha del blog.
  • El presente test valora únicamente el carácter básico correspondiente al Eneatipo 8.
  • Este blog dispone de 9 tests independientes para valorar cada eneatipo básico, así como un test de identificación rápida TRIE Riso-Hudson y un test preciso on line (accesible a través del botón «Eneagrama», situado en el menú de la parte superior del presente blog).
  • La simple lectura, análisis o estudio de las cuestiones referentes al Eneatipo 8 permite conocer los mecanismos de actuación y lógica del mismo. Por ello, quienes sois más proclives a encasillar a otras personas, debéis tenerlo en cuenta, sin olvidar que el objetivo final del Eneagrama es adquirir la consciencia de uno mismo.
  • Para realizar el test completo del Eneagrama es necesario valorar los 9 eneatipos, respondiendo las cuestiones referidas para cada eneatipo (180 preguntas).
  • Responder las cuestiones, valorando la actitud ante las mismas como "Mucho", "Poco" o "Nada", otorgando una puntuación de 2, 1 y 0 respectivamente.
  • Tras responder todas las cuestiones, sumar los puntos obtenidos en cada respuesta, valorando la puntuación obtenida del siguiente modo:
  • 40 puntos: el Eneatipo 8 se corresponde con tu carácter básico.
  • 30-40 puntos: es muy probable que el Eneatipo 8 sea tu carácter básico.
  • 20-30 puntos: el Eneatipo 8 podría ser tu carácter básico o el ala de tu carácter básico, dependiendo de las puntuaciones obtenidas para el resto de eneatipos.
  • 10-20 puntos: el Eneatipo 8 puede ser el ala de tu carácter básico, dependiendo de las puntuaciones obtenidas para el resto de eneatipos.
  • 0-10 puntos: es poco probable que tu carácter tenga relación con el Eneatipo 8.
Test Eneatipo 8
  1. Suelo tomar la iniciativa cuando quiero algo y me mantengo en la lucha por conseguirlo.
  2. Me percibo a mí mismo como una persona fuerte y justa, capaz de ayudar a los débiles.
  3. Soy capaz de captar los puntos débiles de los demás y utilizarlos si me siento atacado.
  4. Me gusta ser visto y resultar importante para los demás.
  5. Me es fácil defender mis derechos y expresar mi malestar e insatisfacción.
  6. Me siento a gusto en el papel de líder o jefe.
  7. Me considero una persona agresiva y asertiva.
  8. Suelo percibir la vida como una lucha por lo correcto y lo justo.
  9. Me cuido mucho de no aparecer ante los demás como alguien débil.
  10. Suelo ejercer un poder proteccionista con quienes están bajo mi mando.
  11. Suelo tener mucha energía y me gusta moverme para no aburrirme.
  12. Suelo tener dificultades para expresar mi lado cariñoso, sensible y tierno.
  13. Algunos me tachan de inconformista e individualista.
  14. A menudo disfruto con las situaciones estimulantes y arriesgadas, donde pueda demostrar mi fuerza y habilidad.
  15. Disfruto participando en enfrentamientos y duras discusiones.
  16. Mi seguridad y gran confianza personal es tomada por los demás como arrogancia y prepotencia.
  17. Suelo trabajar mucho y sé cómo conseguir las cosas.
  18. Me gusta poner claras las cosas con los demás.
  19. En general, no suelo dedicar mucho tiempo a la interiorización y la introspección; prefiero centrarme a los hechos.
  20. Considero que cada uno de nosotros se crea su propio camino.

Atentamente: Rafael Moriel

Test General Eneagrama: Eneatipo 9


Pautas de Comportamiento del Carácter Básico Correspondiente al Eneatipo 9


Eneatipo-9
Pintura: Ana Roldán
El presente test valora 20 pautas de comportamiento del carácter básico Eneatipo 9 del Eneagrama, en relación a cómo piensa, siente e intuye una persona identificada como tal.

Consideraciones Importantes

  • Antes de proceder a la realización del test, es necesario asimilar los conceptos elementales correspondientes a «Eneagrama», «Eneatipo», «Ala del eneatipo», etc., desarrollados en el botón correspondiente a «Eneagrama», situado en la parte superior del presente blog.
  • Asimismo, existe una entrada correspondiente a «Análisis del eneatipo 9», accesible a través de las etiquetas, a la derecha del blog.
  • El presente test valora únicamente el carácter básico correspondiente al Eneatipo 9.
  • Este blog dispone de 9 tests independientes para valorar cada eneatipo básico, así como un test de identificación rápida TRIE Riso-Hudson y un test preciso on line (accesible a través del botón «Eneagrama», situado en el menú de la parte superior del presente blog).
  • La simple lectura, análisis o estudio de las cuestiones referentes al Eneatipo 9 permite conocer los mecanismos de actuación y lógica del mismo. Por ello, quienes sois más proclives a encasillar a otras personas, debéis tenerlo en cuenta, sin olvidar que el objetivo final del Eneagrama es adquirir la consciencia de uno mismo.
  • Para realizar el test completo del Eneagrama es necesario valorar los 9 eneatipos, respondiendo las cuestiones referidas para cada eneatipo (180 preguntas).
  • Responder las cuestiones, valorando la actitud ante las mismas como "Mucho", "Poco" o "Nada", otorgando una puntuación de 2, 1 y 0 respectivamente.
  • Tras responder todas las cuestiones, sumar los puntos obtenidos en cada respuesta, valorando la puntuación obtenida del siguiente modo:
  • 40 puntos: el Eneatipo 9 se corresponde con tu carácter básico.
  • 30-40 puntos: es muy probable que el Eneatipo 9 sea tu carácter básico.
  • 20-30 puntos: el Eneatipo 9 podría ser tu carácter básico o el ala de tu carácter básico, dependiendo de las puntuaciones obtenidas para el resto de eneatipos.
  • 10-20 puntos: el Eneatipo 9 puede ser el ala de tu carácter básico, dependiendo de las puntuaciones obtenidas para el resto de eneatipos.
  • 0-10 puntos: es poco probable que tu carácter tenga relación con el Eneatipo 9.
Test Eneatipo 9
  1. Me resulta fácil comprender y sentir los puntos de vista y opiniones de los demás.
  2. Percibo las cosas que me suceden de forma serena, por lo que suelo tener una vida bastante calmada y tranquila.
  3. Suelo disfrutar sin hacer nada.
  4. Opino que la gente se preocupa en exceso por algunas cosas; para mí todo es igual de importante.
  5. Me considero una persona con una paciencia infinita y muy tratable.
  6. Suelo dormir bastante bien.
  7. Tengo una gran necesidad de armonía y paz, que en ocasiones me lleva a esconder los problemas.
  8. A menudo siento que me falta entusiasmo y motivación para hacer las cosas.
  9. Tengo dificultad para establecer prioridades, olvidándome de la cosas importantes que hay que hacer.
  10. Suelo ser más bien pasivo, esperando a ver lo que ocurre fuera.
  11. Me resulta difícil tomar partido por algo. Puedo ver todas las ventajas e inconvenientes.
  12. La mayoría me considera de comportamiento tranquilo y pacífico, pero por dentro suelo sentirme con ansiedad.
  13. Me siento de forma incómoda trabajando bajo presión y con fuertes expectativas.
  14. Me gusta mostrarme como un buen mediador y diplomático.
  15. Me es muy difícil tomar contacto con mi rabia, que tiendo a ocultar y liberar de forma indirecta: cometiendo errores, actuando más lentamente.
  16. Soy capaz de identificarme tanto con el otro, que me es difícil establecer los límites.
  17. Tiendo a quitarme importancia: «los otros valen más que yo».
  18. Suelo ser capaz de relajarme y disfrutar.
  19. Procuro buscar la forma más cómoda de hacer las cosas, actuando por inercia.
  20. A menudo me siento conectado con la vida y la gente que me rodea.

Atentamente: Rafael Moriel

domingo, 12 de junio de 2011

Eneagrama:
Test TRIE Riso-Hudson.



Test Rápido de Identificación del Eneagrama


Eneatipos en el eneagrama


El test TRIE de los autores Riso y Hudson es un test rápido, capaz de identificar nuestro eneatipo en apenas unos minutos. Para realizar el test TRIE es necesario tener en cuenta las siguientes instrucciones:

  1. Elegir un párrafo de cada uno de los grupos identificados como Grupo I y Grupo II, de modo que reflejen tus actitudes y comportamiento en general, durante la mayor parte de tu vida.
  2. El código obtenido mediante las dos letras correspondientes a los párrafos seleccionados representa tu eneatipo, especificado en el apartado "Interpretación del Resultado Obtenido", al final del presente documento.
  3. Para seleccionar los párrafos de un modo correcto conviene tener en cuenta las siguientes apreciaciones:
  • No es necesario estar totalmente de acuerdo con cada palabra o afirmación. Basta con estar de acuerdo en un 80 o 90 % del párrafo para proceder a su elección. Debes identificarte con el tono general, ideología o filosofía global del párrafo, aunque probablemente no estés de acuerdo con alguna parte del mismo.
  • No rechazar un párrafo por no estar de acuerdo con una sola palabra o frase.
  • No analizar demasiado. Elige el párrafo que tu instinto te indique, aunque no estés de acuerdo con todo. La idea general y el sentimiento del párrafo en su conjunto es más importante que sus elementos individuales. Guíate por tu intuición.
  • Si no logras decidirte con un párrafo puedes elegir dos, pero sólo en uno de los grupos, Grupo I y Grupo II. (Ejemplo: C en el Grupo I, X e Y en el Grupo II).
Grupo I

  • A. Tiendo a ser bastante independiente y confiado: pienso que la vida va mejor cuando la esperas de frente. Me fijo objetivos, me comprometo y deseo que ocurran las cosas. No me gusta quedarme sentado, prefiero realizar algo grande y dejar mi huella. No busco necesariamente confrontaciones, pero no me dejo llevar ni empujar tampoco. La mayor parte del tiempo sé lo que quiero y voy a por ello. Tiendo a trabajar mucho y a disfrutar mucho.
  • B. Tiendo a estar callado, y estoy acostumbrado a estar solo. Normalmente no atraigo mucho la atención en el aspecto social, y por lo general procuro no imponerme por la fuerza. No me siento cómodo destacando sobre los demás ni siendo competitivo. Probablemente muchos dirían que tengo algo de soñador, pues disfruto con mi imaginación. Puedo estar bastante a gusto sin pensar que tengo que ser activo todo el tiempo.
  • C. Tiendo a ser muy responsable y entregado/a. Me siento fatal si no cumplo compromisos o no hago lo que se espera de mí. Deseo que los demás sepan que estoy por ellos y que haré todo lo que crea que es mejor por ellos. Con frecuencia hago grandes sacrificios personales por el bien de otros, lo sepan o no lo sepan. No sudo cuidar bien de mí mismo; hago el trabajo que hay que hacer y me relajo (y hago lo que realmente deseo) si me queda tiempo.
Grupo II

  • X. Soy una persona que normalmente mantiene una actitud positiva y piensa que las cosas se van a resolver para mejor. Suelo entusiasmarme por las cosas y no me cuesta encontrar en qué ocuparme. Me gusta estar con gente y ayudar a otros a ser felices; me agrada compartir con ellos mi bienestar. (No siempre me siento fabulosamente bien, pero trato de que nadie se dé cuenta.) Sin embargo, mantener esta acritud positiva ha significado a veces dejar pasar demasiado tiempo sin ocuparme de mis problemas.
  • Y. Soy una persona que tiene fuertes sentimientos respecto a las cosas, la mayoría de la gente lo nota cuando me siento desgraciado/a por algo. Sé ser reservado/a con los demás, pero soy más sensible de lo que dejo ver. Deseo saber a qué atenerme con los demás y con quiénes y con qué puedo contar; la mayoría de las personas tienen muy claro a qué atenerse conmigo. Cuando estoy alterado/a por algo deseo que los demás reaccionen y se emocionen tanto como yo. Conozco las reglas, pero no quiero que me digan lo que he de hacer. Quiero decidir por mí mismo/a.
  • Z. Tiendo a controlarme y a ser lógico/a, me desagrada hacer frente a los sentimientos. Soy eficiente, incluso perfeccionista, y prefiero trabajar solo/a. Cuando hay problemas o conflictos personales trato de no meter mis sentimientos por medio. Algunos dicen que soy demasiado frío/a y objetivo/a, pero no quiero que mis reacciones emocionales me distraigan de lo que realmente me importa. Por lo general, no muestro mis emociones cuando otras personas «me fastidian».

Interpretación del Resultado Obtenido


El código obtenido representa nuestro eneatipo, detallado en la siguiente lista. Ejemplo: supongamos que se ha elegido el párrafo C del Grupo I, así como el párrafo Y del Grupo II. El código obtenido en este caso es «CY». De acuerdo a la lista siguiente, el código se corresponde con el eneatipo 6.


AX: Eneatipo 7, El Entusista (optimista, hábil, impulsivo).

AY: Eneatipo 8. El Desafiador (seguro, decidido, dominante).

AZ: Eneatipo 3. El Triunfador (adaptable, ambicioso, consciente de su imagen).

BX: Eneatipo 9. El pacificador (receptivo, tranquilizador, complaciente).

BY: Eneatipo 4. El Individualista (intuitivo, esteta, ensimismado).

BZ: Eneatipo 5. El Investigador (perceptivo, innovador, objetivo).

CX: Eneatipo 2. El Ayudador (humanitario, generoso, posesivo).

CY: Eneatipo 6. El Leal (encantador, responsable, defensivo).

CZ: Eneatipo 1. El Reformador (racional, de sólidos principios y autodominio).


«El resultado obtenido debe ser utilizado, en cualquier caso, para profundizar en nuestro autoconocimiento y adquirir consciencia de nuestros actos y comportamientos, estando más cerca de la libertad».


Test Independientes Para Cada Eneatipo


Este blog incluye 9 tests independientes para la valoración de cada eneatipo, así como un test on line, accesibles a través de los siguientes enlaces:




Análisis Profundo de Cada Eneatipo


Este blog incluye un análisis profundo para cada eneatipo, accesibles a través de los siguientes enlaces:




Representación de los nueve eneatipos del eneagrama




Atentamente:
Rafael Moriel

lunes, 30 de mayo de 2011

FARAONES DEL SOL, 4ª PARTE:
Akenatón (La revolución de Amarna)


Escena familiar

Tras ser coronado, Akenatón prohibió el traslado de las estatuas de los dioses egipcios de templo en templo a través del río Nilo, punto álgido del culto a Amón. Cinco años más tarde manifestó que Tebas estaba demasiado supeditada a Amón (rey de los dioses y dios de la creación y la fertilidad), lo que no era bueno para el dios Atón, presente desde las primeras dinastías.

Ajetatón, la nueva capital de Egipto erigida por Akenatón (también conocida como Aketatón, actualmente Tell el-Amarna o simplemente Amarna), permaneció oculta durante tres mil años hasta el hallazgo en 1887 de «las cartas de Amarna», tras lo cual fueron desenterrados más de un centenar de edificios, entre los que destacan el gran templo a Atón (situado en el corazón de la ciudad), la casa del rey y el salón del trono, ambos situados junto al templo. Su diseño global representa el primer proyecto residencial conocido de la historia, donde las viviendas de los siervos se apilaban alrededor de los nobles a quienes servían. Pero Ajetatón fue construida principalmente de ladrillos de adobe y sus exteriores muestran unos acabados pobres y apresurados.

Estudios arquitectónicos demuestran que los grabados en piedra marcando los límites perimetrales y los templos de Ajetatón conforman una serie de rectángulos perfectos. La propia geometría del gran Templo de Atón es proporcional a los límites de la ciudad, haciendo de ella un gran templo abierto.

La tumba de Akenatón se encuentra alineada con el eje del templo de Atón, situándose en el nacimiento del sol, lo cual pone de manifiesto que Akenatón nacía con el propio Atón, sorteando el viaje por el inframundo tras su óbito. Este hecho niega a Osiris (dios de la reencarnación), por lo que el faraón no sólo rompió con las tradiciones y dioses egipcios, sino que desechó las creencias del «libro de los muertos», algo que sin duda atemorizó a la población. Las inscripciones del más allá en las tumbas de Ajetatón fueron sustituidas por imágenes del faraón y la familia real adorando al disco solar, sugiriendo quizá que el destino en el más allá quedaba supeditado por la lealtad al faraón.

El arte promovido por Akenatón rompe con miles de años de tradición, a través de escenas familiares e íntimas en las que las imágenes de los dioses son sustituidas por miembros de la familia real realizando acciones cotidianas: Akenatón cenando con su madre, intercambiando miradas cómplices con su amada Nefertiti, besándose y jugando con sus hijas o llorando la muerte de alguna de ellas. Nunca antes se habían visto imágenes así. Las representaciones del faraón y su esposa desnudos son frecuentes, alejándose de la tradicional imagen idealizada y musculosa del faraón. Akenatón y Nefertiti son representados incluso con sus verrugas.

El conocido busto de Nefertiti pone de manifiesto la belleza de la reina, pero a medida que ésta envejecía era representada con postura encorvada y el cuerpo envejecido. Al parecer, Akenatón era un perfeccionista cuya máxima parecía ser vivir la realidad; pero los cuerpos no eran perfectos sino feos, en cierto modo.

El arte de Amarna atravesó por diferentes etapas, fomentando un estilo naturalista y contemplativo del entorno. Akenatón dio libertad a los artistas, que se expresaron en un trabajo sensual y repleto de movimiento. La nueva tendencia mostraba las caderas anchas y unos dedos extremadamente largos; el cráneo alargado y los pechos desarrollados, donde la imagen más representada se corresponde con la «ventana de las apariciones», en la que Akenatón y Nefertiti, envueltos por los rayos solares, entregan oro y regalos a los nobles en señal de agradecimiento.

La experiencia de Akenatón y Nefertiti supuso un experimento religioso y político, social y artístico, que desencadenó el episodio más traumático del Antiguo Egipto. Juntos Abolieron el culto y las ofrendas al clero de Amón, fundando la primera religión monoteísta, donde Akenatón se erigía como único profeta e intermediario con el dios Atón.

Durante el décimo año de reinado, Akenatón ordenó profanar todos los templos y santuarios, borrando los nombres de otros dioses y eliminando incluso el nombre de su padre relacionado con Amón, así como las referencias en el extremo de los obeliscos de Karnak.

En el año 2005 fue descubierto en Amarna un cementerio con restos de los súbditos de Akenatón, quien aparentemente erigió la capital de la abundancia. Se cree que la nueva capital de Egipto fue erigida con un espíritu alegre y entusiasta desconocido hasta entonces, lejos del poder oscuro y la corrupción de los sacerdotes de Amón. Pero el estudio de los cadáveres encontrados revela, sin embargo, una probable muerte prematura y un desgaste evidente de los huesos, así como índices de anemia muy elevados, desconociéndose con certeza si fue debido a las plagas que arrasaron la región por aquella época, o a unas malas condiciones de vida y alimentación.

Existen pruebas de que el pueblo egipcio continuaba adorando a los dioses antiguos. La experiencia de Akenatón brilló temporalmente hasta que comenzó a perder poder y credibilidad. Egipto ya no era temido fuera de sus fronteras pero Akenatón parecía centrado en su empeño. Pocos años después de su muerte, a los 40 años de edad y acaecida supuestamente durante el año 17 de su reinado, la ciudad de Ajetatón es abandonada y desmantelada por faraones posteriores. El culto a Amón es restablecido y todos los templos de Atón son destruidos, borrando de la historia el nombre de Akenatón y su descendencia, tal como se pone de manifiesto en el templo de Abydos, donde Seti I (padre de Ramsés II) ordenó esculpir los nombres de todos los faraones de Egipto (a excepción de Akenatón y sus descendientes), saltando de Amenhotep III hasta la dinastía XIX.

Parece ser que Akenatón deseaba que lo amaran, por encima de todo.

Tachado de disminuido físico, bisexual, hereje y loco, genio y visionario, megalómano y hippie, fanático y revolucionario… La única realidad es el gran desconocimiento de este enigmático faraón que despierta el interés y la simpatía de muchos, entre los cuales me incluyo.

Inscripción correspondiente
a las «Cartas de Amarna»


Atentamente:
Rafael Moriel

FARAONES DEL SOL, 3ª PARTE:
Akenatón (Primeros Años de Reinado del Rey Poeta)


Amenhotep IV: Akenatón

Amenhotep IV, décimo faraón de la dinastía XVIII, se situó en la cúspide del poder tras ser coronado rey de Egipto hacia el año 1353 a. de C., a la edad de 18 años.

Durante los primeros años de reinado, Amenhotep IV erigió su propio templo en Karnak, que conformaba un laberinto de templos con una superficie superior a 40 hectáreas, construido por sus antecesores a lo largo de más de 2000 años en la ciudad de Tebas (Luxor en la actualidad), capital de Egipto. Las construcciones de Amenhotep IV veneraban al disco solar Atón, del cual emanaban rayos de sol a modo de brazos, que acababan en manos con el signo Ank de la vida. Atón representaba al dios Ra, reducido a un disco solar. Pero Ra ya era el dios preferido de su padre Amenhotep III y su abuelo Tutmosis IV, quien anteriormente ordenó desenterrar la esfinge de Giza, enterrada hacía siglos y olvidada por todos, tras un sueño acaecido durante una cacería al descansar bajo la cabeza de la esfinge, en el que el propio Ra le aseguró que sería faraón de Egipto a pesar de sus escasas posibilidades, si a cambio retiraba la arena que cubría la esfinge.

Durante la primera época de su reinado, Amenhotep IV pareció aceptar el orden establecido. Sin embargo, durante el quinto año de su reinado cambió su nombre Amenhotep (Amón está satisfecho) por Akenatón (el que es beneficioso para Atón). Akenatón se casó con Nefertiti (cuyo nombre significa «la bella ha llegado») siendo príncipe, y ya era padre de dos hijas cuando fue coronado.

El faraón de Egipto gozaba del poder necesario para cambiar la capital de Egipto, que desde el año 2050 a. de C. era la ciudad de Tebas, declarada por el faraón Mentuhotep II. Anteriormente, el primer faraón de Egipto, llamado Menes, fundó la ciudad de Menfis en el año 3050 a. de C., que fue la capital de Egipto hasta la dinastía VIII.

Akenatón escribió himnos para su único dios Atón, el sol, y Egipto parecía aceptar su religión.

«El gran ser, Atón, ha ordenado mi vida. Él es mi padre, al cual ningún artesano ha concebido. Él se muestra cada día, al amanecer y en el ocaso. Eternamente llena la tierra con sus rayos y nos otorga la vida».
(Texto escrito por Akenatón)


Durante una expedición sobre una llanura desértica situada a 300 kilómetros al sur de las pirámides de Giza, a medio camino entre Tebas y Menfis, Akenatón vio al sol renacer sobre dos montañas, manifestando que era una señal de Atón para construir una nueva capital. Entonces ordenó construir la ciudad de Ajetatón (horizonte de Atón), paraje conocido en la actualidad como Tell el-Amarna, uno de los lugares más enigmáticos de Egipto. Inscritos en las marcas de frontera del perímetro de Ajetatón, el faraón Akenatón hizo inscribir su visión sobre la piedra, así como los propósitos de la nueva capital:

«Ningún noble me dirigió aquí. Ningún hombre en toda la tierra me dirigió aquí. Fue Atón, mi padre, el que me dirigió y me pidió que lo hiciera por él».
(Texto escrito por Akenatón)

Ajetatón, cuyo original diseño sugiere apertura y libertad, tiene una extensión de diez kilómetros de largo por cinco de ancho y fue construida en gran parte durante cuatro años, siendo completada en apenas una década. En ella, cerca de dos mil dioses fueron sustituidos por el disco solar, Atón. La nueva capital de Egipto desplazó a un máximo de 50.000 súbditos hasta 400 kilómetros al norte de Tebas, en el inhóspito desierto.

«Tu nacimiento al amanecer es espléndido, ¡oh, Atón!, creador de la vida. Cuando apareces por el este, llenas todos los rincones con tu belleza. ¡Eres hermoso! Grande, radiante. Cuando te pones por el oeste la tierra está oscura, como muerta. Todos los leones salen de su guarida, las serpientes muerden, la noche acecha. La tierra queda silenciosa mientras su creador reposa en la oscuridad».
(Texto escrito por Akenatón)

Akenatón y Nefertiti tuvieron seis hijas: Meritatón, Meketatón, Anjesenpaatón (mujer de Tutankamón), Neferneferuatón-Thaserit, Neferneferura y Setepenra. La reina Nefertiti gozó de un poder inusual entre las reinas de Egipto, elevada a la categoría de corregente durante todo el reinado de Akenatón. Juntos llevaron a cabo la mayor revolución del imperio egipcio.

No hay nada como el arte y la literatura de Akenatón en el resto de la historia egipcia. Puede que Akenatón tuviera una gran visión, pero lo que llevó a cabo posteriormente traumatizó al pueblo egipcio.


Dios Solar Ra
(sobre su cabeza, el disco solar)



Atentamente:
Rafael Moriel

FARAONES DEL SOL, 2ª PARTE:
Akenatón (El Pequeño Amenhotep IV)


Akenatón, Nefertiti y sus hijas
bañados por los rayos de Atón

Amenhotep III y la reina Tiy tuvieron siete hijos: cinco mujeres (Sitamón, Henuttaneb, Isis, Nebetta y Baketatón) y dos varones. Todos ellos recibieron títulos importantes, incluyendo a su hijo Tutmosis, que fue nombrado sumo sacerdote de Menphis, en previsión de sustituir a Amenhotep III en el trono.

Sin embargo, su hijo más pequeño, llamado igual que su padre, Amenhotep, no recibió ningún título ni aparece reflejado en los retratos de familia y las crónicas existentes, manifiestas en numerosas esculturas e inscripciones de la época. Este hecho hace pensar que el muchacho debía ser diferente, de alguna manera. Nadie parecía acordarse de él y era excluido de las ceremonias religiosas entretanto el resto de sus hermanos recibían títulos y honores, permaneciendo aislado cuando el séquito real realizaba ofrendas al rey de los dioses egipcios, Amón Ra, tal como se adivina al no figurar reflejado junto a su familia.

El príncipe Amenhotep IV creció en la familia más poderosa de la tierra, y se cree que desde pequeño mostró extrañas tendencias. Algunas teorías apuntan a que Amenhotep IV pudo padecer el síndrome de Marfan, una extraña enfermedad que afecta a una de cada 10.000 personas y se caracteriza por un aumento inusual de la longitud de los miembros, perjudicando diversos órganos aunque sin afectar negativamente al desarrollo de la inteligencia. Pero más allá de diagnósticos, la única realidad es que Amenhotep IV (que posteriormente cambiara su nombre por Akenatón) era un niño «especial» quizá con ideas originales, aunque las consecuencias de la revolución que posteriormente llevó a cabo, todavía pueden apreciarse en nuestros días.

Amenhotep III descendía de faraones guerreros y fue tan efectivo en la diplomacia como sus antecesores en la guerra. Construyó templos para él y para su esposa Tiy, que en las estatuas lo iguala en tamaño, situándola como gobernante en la sombra. Todo apunta a que ella encabezaba el gobierno, entretanto su esposo parecía centrarse en la tarea de edificar templos y tumbas, realizando enormes cacerías y buscando bellas mujeres dentro y fuera de Egipto, con las que nutrir sus harenes. A través de la momia de Amenhotep III puede deducirse que sufrió mucho durante los últimos años de su vida, aquejado por diversas enfermedades, lo cual afianza el poder de la reina Tiy.

Ciertamente, los sacerdotes de Amón Ra interferían el poder del faraón, que gracias a las donaciones de Tutmosis III (el «faraón guerrero», más conocido como el «Napoleón Egipcio») eran muy poderosos. Al parecer, el padre de Amenhotep III (Tutmosis IV) ya intentó frenarlos, potenciando el culto al disco solar Atón (presente en los inicios del imperio egipcio), que figura esculpido en su tumba. Amenhotep III continuó su tendencia, alejándose de Tebas (Luxor, en la actualidad) al construir sendos palacios en Malkata y El Fayum.

El príncipe Tutmosis (descendiente que algunos egiptólogos no atribuyen a la reina Tiy, aduciendo que se hubiera llamado igual que su padre) falleció prematuramente, pero Amenhotep IV tenía otros hermanastros como competidores al trono, hijos de diversas esposas menores del faraón así como de varias de sus propias hijas, con las que Amenhotep III acostumbraba a desposarse durante los jubileos. Sin embargo, el tesón de la reina Tiy parecía centrarse en su hijo Amenhotep -el chico marginado-, convirtiéndolo finalmente en rey de Egipto a la edad de 18 años, hacia el año 1353 a. de C., tomando el nombre de Neferjeperura Uaenra y tras dos años como máximo de probable corregencia con Amenhotep III, cuyos consejeros habían muerto. Apoyado incondicionalmente por su madre, la reina Tiy, su enfrentamiento con el poder de los sacerdotes de Amón Ra desataría en Egipto una revolución de carácter radical, precisamente en el momento de mayor esplendor del imperio egipcio.

«Amenhotep IV, criado entre mujeres y rodeado e influenciado a lo largo de toda su vida por ellas, pareció aceptar las normas establecidas durante un breve período, tras el cual se convirtió en un líder religioso que trastocó la política y las costumbres egipcias, rompiendo con miles de años de tradición y arte, hasta hacer temblar los cimientos de Egipto».

«Tachado por algunos como hereje y loco, es contemplado por otros como el primer humanista conocido de la historia, antecesor del monoteísmo y el cristianismo».


Amenhotep IV, Akenatón 
(foto: Kenneth Garrett)


Atentamente:
Rafael Moriel