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lunes, 29 de junio de 2026

Neil Young y Ken Hensley

Hablando de música, en ocasiones me pregunto cuál es mi canción favorita y, aunque creo estar cerca de saberlo... si lo pienso de veras, se me ocurren tantas canciones de bandas tan diferentes, que me perdería sin acabar de decidirme.

A pesar de que me gusta toda la música, a excepción de la «mierda del reggaeton» y lo relativo al Siglo XXI, si pienso en el rock como el género con el que me identifico, y digo rock y no heavy metal, se me ocurren dos interesantes referentes de quienes aprecio todo cuanto crearon, y no me canso de escuchar, una y otra vez, redescubriendo cómo me siento próximo a su forma de componer y entender el proceso creativo: Ken Hensley y Neil Young. Ambos, con sus bandas más representativas, Uriah Heep y Crazy Horse, me sitúan en la cúspide del rock mejor compuesto y puro, donde casi nada parece capaz de superarlo.




Como suelo decir, prefiero las bandas a los «tipos». Por eso, Ken Hensley con Uriah Heep y Neil Young con Crazy Horse me parecen lo más. Precisamente porque junto a sus bandas, ambos artistas consiguen sacar lo mejor de cada músico, aunando talentos. Insisto en que el sonido logrado no es algo personal, sino una labor de equipo. Porque la música, a diferencia de otras artes como la literatura o la pintura, etc., no se crea en solitario, sino en grupo. Al menos la música que amo, y no esa porquería a la que hacía alusión al inicio de este post.




Estoy seguro de que continuaré escuchando sus canciones, perdiéndome entre los pasajes de tan largos e inspirados temas... encontrando algo que siempre he buscado.

Atentamente:
Rafael Moriel

domingo, 31 de mayo de 2026

«Versando música», Rafael Moriel y Aurora Nieva (20-6-2026)

Cartel recital poético musical en
«Círculo Vitoriano»
(20-6-2026)

El sábado 20-6-2026 a las 19:00h, tendrá lugar un recital poético musical en el salón de actos de «Círculo Vitoriano», calle Dato Nº 6, 01005 de Vitoria-Gasteiz.

En el acto declamarán su poesía el escritor y músico Rafael Moriel y la poeta Aurora Nieva. La música será en formato acústico y directo, interpretada por Rafael Moriel (guitarra clásica y voz).

Rafael Moriel,
poeta y músico

Aurora Nieva y
Rafael Moriel,
poetas
El evento tendrá lugar en el salón de actos del «Círculo Vitoriano» (tercera planta, a la que se accede por las escaleras o el ascensor de la propia cafetería). La entrada será gratuita hasta completar aforo y al final del acto, los asistentes podrán picotear algo de comida y vino.

Aurora Nieva y Rafael Moriel
(Poesía y música)

Recital poético musical
(Cartel alternativo)

Atentamente:
Rafael Moriel

domingo, 6 de abril de 2025

Música y poesía antibelicista, sala Amárica (22-2-25)


El día 22-2-2025 tuvo lugar en la Sala Amárica de Vitoria-Gasteiz el evento «Música y poesía antibelicista», bajo la iniciativa «Gerra eta Denbora, decrecimiento», en la que participaron, durante el mes de marzo de 2025, más de ciento veinte artistas y creadores de diferentes disciplinas artísticas como las artes plásticas y la literatura, etc.

Durante el presente evento, el escritor y músico Rafael Moriel interpretó con su guitarra y voz canciones antibelicistas que a su vez tradujo al público, y la poeta Aurora Nieva recitó poesía de su autoría.


Rafael Moriel
Música antibelicista + Poesía
Sala Amárica (22-2-2025)

Aurora Nieva y Rafael Moriel
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)


Rafael Moriel
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-025)

Rafael Moriel versiona «Knockin' on Heaven's Doors»,
de Bob Dylan (22-12-2011)


Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-25)

Aurora Nieva
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

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Rafael Moriel
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

Aurora Nieva, Pilar Lloves y Rafael Moriel
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

Rafael Moriel
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

Aurora Nieva
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

Rafael Moriel versiona «Dreamer»,
de Ozzy Osbourne (22-12-2011)


Rafael Moriel versiona «No dudaría»,
de Antonio Flores (22-12-2011)


Aurelio Torrecilla
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

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Recorte de agenda de prensa El Correo
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)


Rafael Moriel
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

Aurora Nieva
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

Programa «Guerra eta denbora»
Música y poesía antibelicista
Rafael Moriel y Aurora Nieva
Sala Amárica (22-2-2025)

«Guerra eta denbora,
decrecimiento».
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

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Rafael Moriel versiona «Imagine»,
de John Lennon (22-12-2011)


Rafael Moriel versiona «Lucky man»,
de Emerson Like and Palmer (22-12-2011)


Aurora Nieva y Rafael Moriel
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

Rafael Moriel y Aurora Nieva
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

Aurora Nieva y Rafael Moriel
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

Rafael Moriel
Escritor y músico
Música y poesía antibelicista
Sala Amárica (22-2-2025)

Música y poesía antibelicista, recital completo.
Rafael Moriel y Aurora Nieva, Sala Amária (22-12-2011)


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Atentamente:
Rafael Moriel

domingo, 6 de agosto de 2023

¿La fama mata?


Ante todo, expresar mi profundo pesar por el fallecimiento de la popular artista irlandesa, Sinéad O´Connor.

Con la certeza de que necesitamos artistas de su talento y fuerza, me vienen a la mente multitud de datos que la marcaron: una familia desestructurada con maltrato infantil, un enorme talento artístico con una fuerza interpretativa y un estilo inusuales, su individualismo e hipersensibilidad emocional, y también su rebeldía y su obsesión religiosa... Cabría preguntarse si su atrevido comportamiento al romper una foto de Juan Pablo II ante las cámaras de televisión inició su mala racha, que quizá la condujo a un fatal desenlace, aunque es más probable que todo sea debido a un cúmulo de circunstancias, y a una mala gestión emocional de la fama.


Al hilo de lo dicho, la hipocresía reina a nuestro alrededor. Pero no sólo eso: decir la verdad puede hacer añicos nuestro entorno. Es necesario ser muy fuerte y sopesar las consecuencias antes de enfrentarse al mundo, sabiendo que, a fin de cuentas, no podemos cambiarlo. Sinéad O´Connor era consciente de su verdad cuando rompió aquella fotografía. Después quizá vino el «más vale sola que mal acompañada», «créate fama y échate a dormir», «a perro flaco todo son pulgas», las crisis y los problemas de salud mental.


¡Tened cuidado! La certeza no es una garantía de éxito. Vivamos desde lo auténtico, pero sin destacar.

El mismo talento y la sensibilidad que encumbraron a Sinéad O´Connor, propiciaron su descenso al infierno. Tan sólo eso podría explicar lo ocurrido. Pero también es cierto que nuestra sociedad castiga la hipersensibilidad, y una vez más se cumple aquello de «la fama mata», especialmente con determinados caracteres y sensibilidades.


Contrariamente a lo que cabría esperar, estar en lo cierto puede dejarnos solos. La experiencia lo demuestra.

Atentamente:
Rafael Moriel

sábado, 7 de mayo de 2022

Tributo a Enrique Urquijo y Los Secretos


El siguiente cartel y las fotografías que lo acompañan pertenecen a un par de conciertos acústicos y una presentación literaria que llevé a cabo en mayo y junio de 2022. En dichos conciertos rendí tributo a Enrique Urquijo y Los Secretos, así como a algunas otras bandas y cantantes como Neil Young, Pink Floyd, Fito & Fitipaldis, etc., aprovechando para presentar mis libros y firmar ejemplares.

Muchas gracias a Sonsoles, Aurelio, Aurora, Gema, Roberto, Ángel, Raúl, Maribel, , etc., y a todo el público asistente. Una magnífica experiencia, que me ha permitido conocer gente y hacer amigos, algunos de ellos enriquistas.




















Atentamente:
Rafael Moriel

martes, 7 de junio de 2016

ROGER WATERS THE WALL

El sol de junio entra por mi ventana. La luz de sus rayos es inspiradora y me recuerda que mis padres continúan vivos, muy cerca de mí. Afortunadamente para algunos, nuestro tiempo discurre apaciblemente entre el día a día del presente actual. Ser consciente de ello me ha empujado a escribir este post; Roger Waters lo ha hecho posible.


Roger Waters

Tras visionar el vídeo concierto «ROGER WATERS THE WALL», debo reconocer que el talento y la puesta en escena de este magnífico artista me han sorprendido, una vez más. Increíblemente, Roger Waters mantiene su fuerza intacta, a pesar de los años. No sólo ha sobrevivido a los excesos de la fama y el rock and roll, manteniéndose en una excelente forma física, sino que ha envejecido de un modo envidiable. Es un gran artista y un buen ejemplo de inspiración, un pacifista consagrado y una feaciente prueba de que el rock no tiene por qué significar «muerte».

A lo largo de las más de dos horas del film, he visto a un hombre tras sus raíces, buscando la reconciliación y el amor de su padre. He sido testigo de cómo se rendía y lloraba; y también he visto el espectáculo, un implacable y majestuoso concierto cuyos temas son intercalados entre una historia paralela muy singular, de corte literario e intimista, en la que la soledad y la melancolía ya no encuentran excusa: un hombre anciando nos abre su corazón, embarcándose en un insólito viaje que tenía pendiente.



Se cuenta que «The Wall» es el mejor trabajo en solitario de Roger Waters, cuando todavía formaba parte de Pink Floyd.

Más de treinta y cinco años después de la publicación del álbum, Roger Waters está vivo, y coleando. ¿Roger Waters es Pink Floyd?... Reconozco que la duda y la contrariedad que sentía al comienzo del concierto se han ido desvaneciendo a medida que se sucedían las canciones: ya no me pregunto por qué no estaban el resto de miembros de Pink Floyd junto a Waters, tocando sus instrumentos; ya no es necesario hacerlo...

¡ABSOLUTAMENTE EMOCIONANTE!



Atentamente:
Rafael Moriel

martes, 29 de marzo de 2016

Recordando a Tommy Bolin


Paice, Hughes, Coverdale, Bolin y Lord

«Cuando miro las fotos de Tommy Bolin, ya no veo al último gran guitarrista de los años setenta. Más allá del mito y de la música, las guitarras y los discos, sólo veo a un joven de 25 años asustado y desorientado, viviendo por encima de sus posibilidades. Es entonces cuando siento una enorme compasión por él».

La historia de Thomas Richard Bolin (1951-1976), más conocido como Tommy Bolin, se truncó la madrugada del 4 de diciembre de 1976 en Miami, pocas horas después de que compartiera escenario con Jeff Beck.

Tommy Bolin comenzó a tocar la batería a los 13 años, instrumento que sustituyó finalmente por la guitarra, y los teclados. Tocó en diferentes bandas antes de ingresar en Zephyr, con quien fue telonero de Led Zeppelin. Después vinieron The James Gang y Deep Purple, y finalmente su carrera en solitario. Anteriormente había acompañado a Albert King durante un año. Billy Cobham también le reclamó en 1973, y Joe Walsh (Eagles) le recomendó para sustituirle en The James Gang, antes de que Bolin cumpliera los 23 años.

Tommy Bolin

Su primer álbum en solitario «Teaser» incluía a un grupo de músicos de estudio que muy pronto serían grandes estrellas: Jeff Porcaro, Jan Hammer, David Sanborn... Phil Collins, etc. «Teaser» fusionaba diferentes estilos y destacó de un modo notable, siendo un gran referente hasta nuestros días, siendo comercializado un mes después que «Come Taste The Band», álbum que Bolin grabó junto a Deep Purple, donde sustituyó al hábil guitarrista Ritchie Blackmore, que por aquel entonces acababa de formar Rainbow.


«Come Taste The Band» obtuvo una excelente crítica y un mal resultado de ventas. En 1975, Deep Purple inicia una prometedora gira que termina siendo un completo desastre. Bolin sufría una grave adicción a la heroína y Glenn Hughes a la cocaína. Tras numerosos problemas, Deep Purple se disuelve y Bolin forma su propia banda.

Su segundo álbum en solitario, «Private Eyes», se publica en septiembre de 1976. Contiene excelentes temas, a pesar del maltrecho estado del guitarrista, que es abandonado por su novia.

El 3 de diciembre de 1976 telonea a Jeff Beck en el Jai Alai de Miami. Después regresa al hotel, donde fallece por una sobredosis de diferentes drogas. La última canción que interpretó fue «Post Toastee», que precisamente alerta sobre los peligros de la heroína. Tenía 25 años y llevaba puesto un anillo de Jimi Hendrix que su ex novia le había conseguido.

Puede que nuestros músicos de hoy en día no posean su talento, pero al menos integran mejor sus vidas. Y eso ya es suficiente.


Atentamente:
Rafael Moriel

sábado, 31 de enero de 2015

Jim Morrison y The Doors

John Densmore, Robby Krieger, Jim Morrison y Ray Manzarek
(The Doors)

Los orígenes del mito de Jim Morrison se remontan hasta la contracultura de los primeros años sesenta, cuando el LSD y otras drogas fueron utilizadas con cierta inocencia, para abrir las puertas de la percepción.

Jim Morrison y Ray Manzarek se conocieron en la universidad. Compartían su afición por el blues y el cine y congeniaron tanto, que Ray se lo llevó a vivir a su apartamento. Convencido del lirismo de Morrison, Ray Manzarek lo ficha como cantante para su nueva banda, incluyendo a su compañero de meditación John Densmore como baterista, que a su vez trae a Robby Krieger para tocar la guitarra.

Jim Morrison

The Doors fue una banda heterogénea: Densmore provenía del jazz y Robby llevaba tan sólo unos mese tocando la guitarra eléctrica, con una formación en guitarra clásica de flamenco y sin utilizar la púa. Así nace The Doors: sin bajista, con unas influencias insólitas, cuatro tipos absolutamente diferentes conformando ese sonido tan característico de la banda, que a lo largo de su discografía puso de manifiesto que fueron mucho mejores músicos de lo que parecía en un principio.


En 1966 tocaron en el famoso Whisky a Go Go. Jim Morrison era muy tímido y por entonces cantaba de espaldas al público. El dueño del local lo expulsó tras interpretar The End, a causa de una estrofa conflictiva. Inmediatamente después del incidente graban su primer disco, The Doors (1967), en apenas un par de días. La banda conocía tan bien los temas, que algunas de las pistas se grabaron una sola vez.

Strange Days (1967) y Waiting for the Sun (1968) culminan en el primer desencuentro entre los miembros de la banda, al no incluir el poema musicado de Morrison, Celebration of the King Lizard, en un principio destinado a ocupar una cara entera de Waiting for the Sun.




Soft Parade (1969) supone un antes y un después: Morrison y Krieger componen sus temas por separado y Morrison acostumbra a presentarse borracho y colocado.

Ray Manzarek, que estuvo convencido de que el LSD era la clave para alcanzar la iluminación, termina alejándose de Jim Morrison, para refugiarse junto a sus compañeros, en la meditación. Morrison comienza a dudar de su futuro en la banda: se ha transformado en una bestia histriónica que nada tiene que ver con el chico tímido e introvertido de sus inicios. El público acude a sus conciertos a ver un escándalo más que a escuchar su música, y ya existen diferencias irreconcicliables entre él y el resto de los miembros de la banda.



Comienzan las detenciones de Morrison durante sus actuaciones, en las que mantiene una actitud de continua provocación. Consciente de la realidad, aunque finalmente convencido por Ray Manzarek, Jim Morrison decide darse una prórroga y continuar seis meses más con The Doors, entretanto intenta controlar su adicción a las drogas y el alcohol, enmendando su actitud. La banda actúa en recintos cada vez más grandes y el abuso del alcohol y las drogas de Morrison no cesa, abriendo un gran abismo entre él y el resto de miembros de la banda. Lejos de mejorar, Morrison parece cada vez peor.


Tras dos denuncias por exhibicionismo y lenguaje obsceno, Jim Morrison se entrega en 1969 al FBI, tras ser acusado de mostrar el pene durante un concierto. Una ola de conservadurismo e hipocresía se apodera de EEUU. La música de The Doors ya no se escucha, y Jimi Hendrix y Janis Joplin mueren a causa de sus excesos con las drogas. Entretanto la contracultura vive sus últimas días, Jim Morrison afirma que podría ser el siguiente de la lista.

Morrison Hotel (1970) supone el reencuentro de la banda con el blues. Tras grabar La Woman (1971) en poco más de una semana, Morrison se refugia en París, con la intención de recuperarse de sus problemas de salud. Allí visita a un médico, que le recomienda dejar el alcohol y los cigarrillos. Jim Morrison está gordo y escupe sangre.

Paseando por París como un completo desconocido, canta con algunos músicos callejeros que desconocen su identidad, rellenando sus cuadernos de poemas y canciones, tomando notas sin cesar. Morrison queda prendado de Père-Lachaise, sugiriendo que le gustaría reposar allí tras su muerte. Viviendo como un poeta desconocido en la ciudad de París, fallece finalmente tras esnifar una sobredosis de heroína muy pura, que su novia Pamela Courson consumía habitualmente.

Mucho se ha especulado sobre su muerte: si murió en la bañera o en un club cercano, y fue trasladado allí posteriormente... La única realidad es que su cuerpo no fue objeto de una adecuada autopsia, entre otras cosas porque fue presentado a las autoridades como un simple poeta y, al igual que ocurriera con otros artistas que murieron en circunstancias similares, las personas de su entorno pudieron ocultar algunos datos, en vista de que había sustancias ilegales de por medio. El diagnóstico final se decantó hacia el infarto. Falleció como un desconocido en un país donde había logrado pasar desapercibido, en unas fechas en las que, hasta los jueces, cogían vacaciones.


Jim Morrison fue enterrado en Père-Lachaise. Desde entonces, su tumba viene siendo un punto de encuentro para sus fans, aunque sus restos fueron finalmente retirados por su familia y descansan en un lugar desconocido, después de que la tumba hubiera sido profanada en diversas ocasiones.

The Doors musican varios poemas que Morrison grabó durante una sesión de estudio en el año 1970, bajo el título An American Prayer (1978). Se trata de un magnífico álbum homenaje a su compañero, cuyas letras son semi-autobiográficas y a veces proféticas, incluyendo desde críticas de la época hasta visiones de la vida después de la muerte.

Se cuenta que una sola palabra de Jim Morrison hubiera bastado para movilizar a millones de sus seguidores. Su padre, del que renegó quizá por ser militar y haber dirigido un contingente de portaaviones durante la guerra de Vietnam, afirmó, diez años después de su muerte: «Mi hijo poseía un genio único, que expresó sin censuras».


Puede que nuestros músicos de hoy en día no posean un aura tan seductora. Puede incluso que sean infinitamente más mediocres en sus creaciones y no aporten nada nuevo y original. Es posible que nunca experimenten el nacimiento, auge y muerte de un movimiento que cambiaría el mundo. Puede que todo esto sea cierto y mucho más, aunque al menos parecen integrar mejor sus vidas. Y eso ya es suficiente.

Atentamente:
Rafael Moriel