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Pasión: la ira. Centro: instintivo. Fijación: resentimiento. Visión de sí mismo: «yo reformo». Estructura de temor (lo que evita): furia abierta. Estructura del deseo: sentirse perfecto. Trampa o justificación: perfección. Calificativos: El perfeccionista. El Maestro. El Reformador. El Cruzado. El Moralista. El Organizador. Fisonomía: porte aristocrático, postura erguida, cabeza en alto, mirada fija. Mandíbula apretada, músculos en tensión, ceño fruncido, dedo acusador. Limpio, pulcro, ropa bien planchada y coordinada. Voz modulada. Otros Famosos: Mahatma Gandi. Ernesto Guevara. Margaret Thatcher. Katherine Hepburn. Nicole Kidman. Jodie Foster. Hillary Clinton. Jane Fonda.
Breve Biografía
George Harrison nació en el seno de una familia católica de Liverpool, el 25-2-1943.
A los once años conoce a Paul McCartney en el instituto. Poco después ingresa en un hospital, aquejado de nefritis, y durante su convalecencia compra su primera guitarra, de segunda mano.
Su primera formación fue The Rebels, junto a su hermano Peter y Arthur Kelly, destacando entre sus influencias a Elvis Presley, Little Richard, Buddy Holly, etc. Tras escucharle, Paul McCartney le propone unirse a la formación que lideraba junto a Lennon, posteriormente conocida como The Beatles.
Debido a su corta edad, inicialmente estuvo mal considerado entre sus compañeros de grupo. Todavía no era un guitarrista virtuoso pero Lennon lo aceptó porque sabía tocar más acordes que él. Con el tiempo, Harrison llegaría a ser un guitarrista fluido y creativo, siendo guitarrista principal y rítmico de los Beatles. Lennon confiaba plenamente en su talento como guitarrista, admitiendo que gracias a su esfuerzo y técnica lograron dar forma a la mayoría de composiciones que elevaron hasta la leyenda a los Beatles.
George Harrison fue el Beatle tranquilo y silencioso, debido a su carácter introspectivo y su tendencia a mantenerse en un segundo plano.
Durante 1965, David Crosby le introdujo en la cultura india, a través de la música de Ravi Shankar. George Harrison quedó fascinado con aquel sonido y fue uno de los primeros músicos en introducir el sitar en un álbum de estudio (Rubber Soul).
Tras la disolución de los Beatles en 1970, emprendió una exitosa carrera musical.
A mediados de los 90 Harrison libró su primera batalla contra el cáncer. En diciembre de 1999 sobrevivió a un ataque, enfrentándose junto a su mujer a un intruso que decía estar encomendado a matarle, por orden de Dios. Harrison quedó traumatizado, tras los cual limitó aún más sus apariciones públicas.
El cáncer reaparece en 2001 y Harrison fallece finalmente el 29-11-2001, a los 58 años. Tras su muerte, la familia emitió el siguiente comunicado: «abandonó este mundo como vivió: consciente de Dios, sin miedo a la muerte y en paz, rodeado de familiares y amigos».
La prestigiosa revista Rolling Stone lo situó en 2003 en el puesto 21 de los mejores guitarristas de todos los tiempos.
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«Soy idealista. Siento una verdadera atracción por el mundo de la verdad, la justicia y el orden moral. Soy estructurado, responsable y muy trabajador. ¡Me gustan las cosas bien hechas! Puedo ser muy crítico, me tomo la vida demasiado en serio, exijo mucho de mí y de los demás. Tengo una gran habilidad para detectar errores y corregirlos».
Lea detenidamente las siguientes cuestiones para poder entender y asimilar correctamente la información contenida en esta página:
El autodescubrimiento no termina con la identificación de la personalidad básica o eneatipo, sino que tan sólo supone el comienzo de un viaje interior que nos ayuda a empatizar, comprender y mejorar nuestra comunicación con los demás.
Sea cual fuere su eneatipo básico, los eneatipos en las direcciones señaladas por las flechas influyen en su personalidad global, permitiendo ambos movimientos, así como la integración y la desintegración en ambos casos. Para obtener una respuesta más acorde a la misma, no sólo debe tomar en cuenta el eneatipo básico y su ala correspondiente, sino los dos eneatipos correspondientes a las direcciones de las flechas conectadas con su eneatipo básico en el Eneagrama. Los rasgos de los cuatro eneatipos pueden mezclarse en su personalidad global, proponiendo un marco más amplio y acorde a la realidad. Tomando como ejemplo un eneatipo 1, es muy difícil identificarse completamente con él: cualquier eneatipo 1 posee un ala 9 ó 2, así como un movimiento hacia el 4 y otro hacia el 7, que juegan un papel importante en la personalidad global.
Este blog dispone de 9 tests independientes para valorar cada eneatipo básico, así como un test de identificación rápida TRIE Riso-Hudson y un test preciso on line (accesible a través del botón «Eneagrama», situado en el menú de la parte superior del presente blog).
A través del test del Eneagrama es posible dibujar un mapa completo de nuestra personalidad, teniendo en cuenta que el resto de eneatipos influyen en nuestra personalidad global.
El eneatipo 1, junto a los eneatipos 8 y 9, conforma el trío visceral, caracterizado por la importancia que otorgan al momento presente, de carácter relevante.
Contrariamente, el trío emocional (eneatipos 2, 3 y 4) otorga más importancia al pasado y a los sentimientos, así como el trío mental o racional (eneatipos 5, 6 y 7) prioriza las consecuencias de la conducta en un futuro.
A grandes rasgos, el eneatipo 1 maneja sus energías de un modo introvertido (eneatipos 1, 4 y 5), teniendo en cuenta su mundo interno y las necesidades concretas. Contrariamente, otros eneatipos obran de manera extrovertida (eneatipos 2, 7 y 8), centrando su atención en el entorno y las personas que le rodean, o bien de un modo intermedio (eneatipos 3, 6 y 9), en un intento de conciliar ambas tendencias y sin desarrollar ninguna especialmente.
Localización del eneatipo 1
La personalidad global del eneatipo 1 puede estar influenciada de un modo notable por su ala (9 ó 2), así como por sus posibles saltos al eneatipo 7 y al eneatipo 4.
Según la RAE, la ira se define como una pasión del alma que causa indignación y enojo, un apetito o deseo de venganza. La Ira, al contrario de lo que pudiera pensarse, puede llegar a ser la menos visible de las nueve pasiones contempladas en el Eneagrama. Así, la característica fundamental del eneatipo 1 es precisamente la represión de su ira, actitud que lo conduce a que ésta aflore en una forma de perfeccionismo. El eneatipo 1 no muestra abiertamente su ira: mostrarla supone ser imperfecto, lo que implica una actitud de oposición a la realidad, que el eneatipo 1 considera imperfecta y mejorable.
Collage representativo del eneatipo 1
La pasión del eneatipo 1 es la ira o cólera, en todas sus variantes: irritación, frustración, insatisfacción, resentimiento, impaciencia, intolerancia y rencor.
En su afán por corregir el mundo, el eneatipo 1 es como un dragón que escupe fuego, con mucha educación. Su fuego puede ser santificador y purificador, o infernal y castigador como la inquisición.
La ética es vital para el eneatipo 1, que se ve a sí mismo como justo y piadoso. Existe una notable tendencia a enjuiciar y ser crítico, tanto consigo mismo como con los demás, de modo que su perfeccionismo puede orientarse a los demás o a sí mismo.
El eneatipo 1 se siente agobiado por su perfeccionismo, pero parece incapaz de remediarlo. Es como si estuviera poseído por la voz de un «Cruzado» interior. Cuando permanece absolutamente tomado por su ego, distingue muy poco entre él mismo y la voz, serena e implacable.
La ira contenida tensa su expresión; aprieta sus dientes para disimular su insatisfacción y enmascarar la ira, que le produce malestar y disgusto, porque le hace dar una imagen demasiado humana e imperfecta, mostrando y somatizando su insatisfacción a través de la tensión en su rostro y el tono de su voz.
Su elevado nivel ético y de comportamiento, con las exigentes expectativas que abriga respecto de sí mismo y los demás, le hace percibir con rapidez, sufriendo la diferencia entre el ideal y la realidad. A pesar de todos sus esfuerzos e incansable trabajo, la realidad y las relaciones continúan siendo imperfectas.
Al igual que un súper héroe, siente la obligación moral de proteger a los indefensos; el eneatipo 1 posee la creencia arraigada de que el mundo es imperfecto, y el origen de su mal funcionamiento radica en obrar de modo incorrecto. Atendiendo a esta razón, se pone manos a la obra en un intento de arreglar todo cuanto parece erróneo, a pesar incluso de los desperfectos y daños colaterales derivados del logro de su objetivo.
Modo de expresión iracunda
El eneatipo 1 se siente impulsado por las buenas intenciones y unos elevados valores éticos. Fomentar un mundo perfecto es una noble causa para llegar a sentirse orgulloso, cumpliendo las reglas y esforzándose en ser más bueno y educado que el resto.
Podría afirmarse que el eneatipo 1 aspira a una especie de «santidad», virtud inalcanzable desde la inexistencia de una perfección absoluta.
Los juicios del eneatipo 1 sobre lo bueno o malo son relativos y varían en función de la idiosincrasia y la cultura en la que se desenvuelve. Desnudarse en público puede ser considerado como una herejía para un eneatipo 1, quedando justificado en el caso una mujer feminista, que marcha desnuda en defensa de los derechos de la mujer. Sin embargo y a pesar de las diferencias, ambos comparten su pasión extrema por defender lo que consideran correcto.
El eneatipo 1 obra de acuerdo a sus buenas intenciones, sin caer en la cuenta del tormento y hostigamiento que pueda llegar a ocasionar. A pesar de su mente rígida, tan sólo intenta obrar de un modo correcto.
El eneatipo 1 es como una olla a presión que nunca estalla, cuya rabia, contenida y controlada, puede manifestarse bajo diversas formas:
Superioridad: la irritación ante las limitaciones ajenas puede suponer actitudes de superioridad profesional, estética, intelectual o de comportamiento.
La crítica: constante inclinación a detectar instintivamente los errores y los aspectos negativos de las personas, así como a puntualizar sistemáticamente las cosas que no funcionan.
Perfeccionismo: excesiva preocupación por los detalles, debida a su obediencia a normas y autoridades abstractas. Obsesión por la mediocridad e impaciencia consigo mismo y con los demás.
Moralismo y ética: tendencia a imponer los propios criterios y juicios, adoptando un tono de sermón y de reprimenda en relación a los comportamientos considerados erróneos, degenerando a menudo en actitudes culpabilizadoras.
Eneatipo 1: dedo acusador
Supercontrol: tendencia a la rigidez y a la falta de espontaneidad. La tensión provocada puede dificultar la distensión, perturbar el sueño, complicar la digestión y originar úlceras, gastritis, etc.
El eneatipo 1 puede adoptar los siguientes comportamientos y actitudes:
Metódico y organizado, aparentemente tranquilo, productivo y trabajador.
Perfeccionismo.
Crítico de sí mismo y de los demás.
Contemplación del entorno a través de un juicio constante de incompetencia, falta de compromiso, inmoralidad, escasez de organización, poca educación, malos modales, desacato a las normas, faltas de ortografía y sintaxis, etc., destacando la falta de valores.
Convencido de que existe una sola forma correcta.
La conducta, el comportamiento y las actitudes ajenas suelen ser el blanco de sus intentos por enmendar las cosas.
Intolerancia hacia aquello que se percibe como incorrecto, deseando arreglarlo y corregirlo: la gente que cruza la calzada con el semáforo en rojo, la alcantarilla deteriorada en la acera de una calle… Actitudes y situaciones así le molestan especialmente.
Se siente éticamente superior.
Tendencia a sermonear gratuitamente (al igual que el eneatipo 2), aduciendo hacerlo en beneficio ajeno, sintiéndose impulsado a discutir sobre puntos de vista políticos, religiosos, música, arte, etc., con una marcada tendencia a manifestar su malestar cuando estima que te has pasado de la raya. En este intento perfeccionista predica, opina, aconseja, sermonea e intenta convertir a los demás en cómo cree que deben ser.
Con frecuencia utiliza términos como «debo» o «tengo que».
Puede ser un héroe moral, con una excelente capacidad crítica.
Normalmente fue un niño bueno, que aprendió a portarse bien, a ser responsable y a hacer lo correcto, controlándose con severidad.
Trabajador recto, independiente y perfecto.
Insatisfacción continua: ningún rostro es lo suficientemente bello, ninguna habitación está lo suficientemente limpia, ningún atardecer es lo bastante hermoso.
Orden y perfección
Está en contra de las cosas como están.
A menudo existe intolerancia a la mentira, incluyendo la de carácter piadoso. La verdad siempre es preferible a la mentira, incluso cuando es cruda e hiriente. No dudará en decirte lo que no desees escuchar o lo que los otros no se atrevan a decirte.
Creencia de que lucha por mejorar algo.
Parece alguien muy justo, de gran moralidad.
A menudo existe una pobre aceptación del otro; la conclusión final de sus actos termina derivando en una posición de inferioridad para sus semejantes, que no alcanzan el modelo ideal.
Intento de acomodar la pareja a sus propias expectativas.
Ama o amo de casa «perfecto y pulcro».
Puritano.
A menudo posee una voz firme y un pronunciado mentón.
Corrige lo que está mal, fijándose en la mancha y no en el traje.
Se dedica a causas benéficas.
Exigente y estricto.
Exige respeto.
Pide justicia.
A menudo tiene miedo a dejarse llevar, a la pasión.
Porte aristocrático.
Ordenado y limpio.
La palabra que lo define es «control».
Realista, de convicciones fuertes, prejuicioso y rígido.
El deber está por encima del placer.
A menudo muestra especial interés por los reglamentos y las normas.
Frecuentemente expresa compulsivamente cómo deberían hacerse las cosas.
Echa mano de la razón, presentando una innata abogacía.
Obligación de perfeccionar el mundo de acuerdo a sus propios parámetros.
Juez del bien y del mal, lo correcto y lo incorrecto, lo moral y lo amoral.
Su perfeccionismo supone una incapacidad de reconocer la ira y el enojo contenidos.
Capacidad extraordinaria para detectar todo aquello que está mal.
Tendencia innata a creer que siempre tiene la razón, pudiendo resultar imposible de convencer cuando cree estar en posesión de la verdad.
En su necesidad extrema de ser visto como bueno y justo, puede presentar problemas para aceptar las críticas ajenas, llegando a mostrarse intolerante con la tristeza, la hostilidad, la depresión o las quejas de carácter victimista, molestándole particularmente aquellas personas que muestran los aspectos más oscuros de la naturaleza humana, puesto que constituyen deseos que no puede admitir en su interior.
A menudo, el eneatipo 1 creyó entender durante su infancia que sólo merece ser amado quien resulta perfecto. Así, desde su temprana edad inicia el camino para ser bueno, impoluto, limpio, correcto e inmaculado.
Desde una temprana edad puede convertirse en crítico de sí mismo y de los demás (compañeros de colegio, profesores, hermanos, padres, etc.).
En ocasiones, relata su infancia como tortuosa, admitiendo severos castigos y duras críticas, que en el peor de los casos derivaron en la humillación; aquí podría encontrarse la razón de su perfeccionismo y meticulosidad; su carácter auto disciplinado, cumplidor e hipercrítico, oculto tras el enorme sacrificio y control interno que su esfuerzo conlleva, poniendo todo su empeño para escapar del castigo, en un intento de resultar benévolo y correcto.
A menudo proviene de hogares con padres severos y estrictos que impartieron una educación severa y puritana al más puro estilo del eneatipo 1 o, por el contrario, pudo criarse en un hogar caótico donde llegó a sentirse responsable de organizar el caos existente.
Los tres subtipos para el eneatipo 1 contemplados en el Eneagrama se perfilan del siguiente modo:
Subtipo Conservación (preocupación)
Preocupación.
Su pasión satélite es la preocupación, en el sentido de que cualquier error puede suponer una catástrofe inminente.
Existe una necesidad neurótica de preocuparse, aunque todo esté bien, así como una exagerada previsión de tenerlo todo bajo control.
Justificación propia: «me preocupo, luego existo». Su exagerada necesidad de previsión está motivada por el miedo ante una amenaza para su propia supervivencia.
Denominado el «perfeccionista», es el más cálido y amigable de los tres subtipos, siendo asimismo el más reprimido. Podría decirse que es el típico «niño bueno».
Resultado de su ansiedad al preocuparse por todo y por todos, sufre y hace sufrir, en un intento por hacerlo todo de un modo perfecto. A menudo resulta obsesivo por el orden de las cosas, mostrando una incapacidad de delegar tareas, por miedo a su mala realización.
Habitualmente funciona a través de dicotomías de «todo» o «nada» y es quien chequea tres veces el apagado del gas o el cierre de la puerta con llave.
El subtipo de conservación del eneatipo 1 puede confundirse con el eneatipo 6, si bien se muestra mucho más seguro de sí mismo, actuando primero y pensando después, al contrario que el eneatipo 6, que puede llegar a bloquear sus acciones a causa de un exceso de pensamiento.
Transforma su ira en buena voluntad. Dentro de los tres subtipos correspondientes al eneatipo 1, es el emocional.
Subtipo Social (inadaptación)
Rigidez, superioridad, inadaptabilidad.
Denominado «el perfecto». La actitud del subtipo social es oponerse siempre al mundo, de cualquier modo, son la sensación de que él es un líder. Su actitud consiste en criticar siempre los errores ajenos. Es el mental de los tres subtipos, siendo una gran intelectual.
Existe una necesidad neurótica de tener la razón: «yo tengo razón y tú estás equivocado, por lo que tengo más derecho a dominar la situación».
Justificación propia: «tengo razón, luego existo».
Su pasión satélite es la superioridad. Denominado el «perfecto», su extrema rigidez le hace pensar que lo hace todo mejor que los demás, permaneciendo en un plano superior al resto. Es el más inflexible y ortodoxo de los tres subtipos, estando convencido de que el mundo funcionaría mejor si todos pensasen y actuasen como él, acaso como si perteneciera a un orden social superior. Habitualmente es maestro o reformador social, con tendencia a moralizar.
De los tres subtipos, es quien manifiesta el síndrome del cruzado. En lugar de responsabilizarse de sus deseos (yo quiero), afirma (tú debes). Siempre es un inadaptado, de algún modo, puesto que cuestiona todo aquello a su alrededor, aunque no sepa muy bien cómo funciona, o de qué va.
Si bien se admite el carácter británico como representativo del carácter básico eneatipo 1, el porte aristocrático de lord o lady encajarían perfectamente en el subtipo social.
El eneatipo 1 social sería el arquetipo de predicador con carácter reformador, que viaja y sermonea, largando discursos de consenso a través de los cuales intenta convencer mediante la aplicación del sentido común. Es capaz de razonar sus motivos y exposiciones de un modo extremadamente brillante.
Al igual que todos los subtipos del eneatipo 1, es bastante dual con respecto a lo que dice y lo que realmente hace.
Subtipo Sexual o Intimidad (celo y vehemencia)
Vehemencia, celo.
Denominado el «perfeccionador», manifiesta una necesidad neurótica de hacer las cosas a través de impulsos muy fogosos. Pasión por la justicia y por reformar el mundo.
Justificación propia: «domino, luego existo».
Su pasión satélite es la vehemencia. Denominado el «perfeccionador», es el único de los tres subtipos que se permite mostrar su ira abiertamente. El «deseo» en el subtipo sexual es su mayor enemigo, entregándose a éste tras no lograr relajarse, y haciendo que su ira sea absolutamente desproporcionada y sin ningún tipo de control. Incluso parece como su a menudo deseara perder el control, de un modo inconsciente.
Nunca está satisfecho con lo que hace: la carne podría haber estado más en su punto, el pescado mejor condimentado, la raya del pantalón parece un poco torcida…
Habitualmente transfiere su insatisfacción por no alcanzar nunca el ideal, a personas con las que trabaja o convive, que siempre podrían haberlo hecho un poco mejor, con más esfuerzo y mejor voluntad. Mantiene altas expectativas respecto de su pareja, idealizándola y manteniendo una constante vigilancia por temor a perderla.
El subtipo sexual podría englobarse en el dicho: «a Dios rogando, y con el mazo dando». Es el contra pasional de los tres subtipos, ya que en ocasiones no parece un eneatipo 1, que normalmente es más retenido, y suele confundirse con el eneatipo 8. Puede existir un descontrol en la sexualidad, o acaso una actitud grosera y agresiva en cualquier caso. Este subtipo se cumple especialmente la característica de mostrarse más duro e inflexible con las personas a las que más ama.
Dentro de los tres subtipos correspondientes al eneatipo 1, es el de carácter instintivo, orientado claramente a la acción.
El eneatipo 1 puede lograr la serenidad de corazón y su integración, practicando las siguientes actitudes:
Educarse en la afirmación de lo bueno y positivo de uno mismo y los demás, sin atormentarse por lo incompleto e imperfecto.
Adquirir consciencia de que existen diferentes modos de hacer las cosas.
Transformar la cólera en energía positiva, sin necesidad de juzgarla o de justificarla, sino canalizándola. Por ejemplo, practicando deporte.
Tener paciencia y apreciar los pequeños esfuerzos sin lamentarse por los errores cometidos o las oportunidades perdidas.
Aprender a reírse de uno mismo, desdramatizando los propios desaciertos y relativizando la angustia.
Valorar la importancia de las cosas objetivamente, sin hacer una montaña de un grano de arena.
Consolarse con la idea de que la salvación del mundo no depende de los propios esfuerzos y confiar en la providencia.
Convivir de un modo creativo con las propias limitaciones e imperfecciones.
Direcciones o Saltos de Integración y/o Desintegración
Mediante la práctica de dichas actitudes, el eneatipo 1 logra progresar en los siguientes aspectos:
Se relaja y aprende a disfrutar de la vida, confiando en sí mismo y en la realidad, con una actitud positiva ante la vida, que no siempre es desagradable y seria.
Es capaz de encontrar placer, sin hundirse en la ciénaga de la sensualidad. Es posible estar satisfecho y realizarse sin necesidad de comportarse de un modo irresponsable o egoísta.
Resta importancia a la perfección innecesaria, progresando de la obligación al entusiasmo y de la represión a una libertad de acción, mostrándose más relajado y productivo, siendo capaz de expresar sus sentimientos espontáneamente.
Apertura de su sensibilidad hacia el mundo en general, comportándose de un modo más juguetón y siendo mucho más feliz.
Disfruta de los placeres de la vida, perdiendo la obligación de mejorarlo todo. Aprecia la naturaleza, la belleza, las artes o simplemente los logros ajenos, que aun siendo imperfectos, suponen valiosas contribuciones.
Adquiere una mayor flexibilidad sin comprometer los valores genuinos, dejando de predicar desde lo abstracto y viviendo la vida, simplemente.
El Eneagrama no está orientado a las distorsiones de la personalidad y patologías mentales. En su patología o enfermedad, el eneatipo 1 puede padecer un trastorno obsesivo compulsivo, depresión, trastornos alimentarios, culpabilidad paralizadora, comportamientos autodestructivos, paranoia y celos patológicos.
Tendencia a ser compulsivamente limpio y ordenado, deseando que todo esté limpio y se encuentre en su sitio, pudiendo llegar a extremos obsesivos (acomodar los condimentos por orden alfabético, etc.).
Tendencia obsesiva es un intento por limpiarse y resultar puro, como un medio para poder expiar su profunda culpa, derivada de sus imperfecciones. Su preocupación por la limpieza revela un intento de erradicar una sensación interna de no estar limpio, del mismo modo que su preocupación por el orden denota una forma de defenderse del caos interno resultante de las energías instintivas no aceptadas.
El eneatipo 1 se siente decepcionado por sus ideales altos y sus metas inalcanzables. Sin embargo, no vivir a la altura de los mismos le haría presa de intensos sentimientos de culpa.
En su lucha perfeccionista reprime su espontaneidad e instintos.
Lucha constante contra su «hereje» interior, por lo que evita los pensamientos pecaminosos e inmorales, o todo lo que tenga que ver con el hirviente y burbujeante caldero de las pasiones instintivas, el placer y los deseos.
Su represión y excesivo auto control puede llegar a desencadenar dilemas como «monja de día y puta de noche»: una vida pública correcta y de respeto hacia las normas y procedimientos, así como una vida privada en la que expresar sus fantasías prohibidas, desahogando su presión a través de conductas sexuales promiscuas, abuso de sustancias o accesos de ira, llevar dos vidas paralelas con dos familias distintas, etc.
Pasión: la ira. Centro: instintivo. Fijación: resentimiento. Visión de sí mismo: «yo reformo». Estructura de temor (lo que evita): furia abierta. Estructura del deseo: sentirse perfecto. Trampa o justificación: perfección. Calificativos: El perfeccionista. El Maestro. El Reformador. El Cruzado. El Moralista. El Organizador. Fisonomía: porte aristocrático, postura erguida, cabeza en alto, mirada fija. Mandíbula apretada, músculos en tensión, ceño fruncido, dedo acusador. Limpios, pulcros, ropa bien planchada y bien coordinada. Voz modulada. Famosos: Mahatma Gandi. Ernesto Guevara. Margaret Thatcher. Katherine Hepburn. Nicole Kidman. Jodie Foster. Jack Shephard y Juliet Burke (de la serie televisiva «Lost»). Juana De Arco. Srta Rottenmayer (de los dibujos animados «Heidi»). Hillary Clinton. Jane Fonda. Charles Dickens.
El presente test valora 20 pautas de comportamiento del carácter básico Eneatipo 1 del Eneagrama, en relación a cómo piensa, siente e intuye una persona identificada como tal.
Consideraciones Importantes
Antes de proceder a la realización del test, es necesario asimilar los conceptos elementales correspondientes a «Eneagrama», «Eneatipo», «Ala del eneatipo», etc., desarrollados en el botón correspondiente a «Eneagrama», situado en la parte superior del presente blog.
Asimismo, existe una entrada correspondiente a «Análisis del eneatipo 1», accesible a través de las etiquetas, a la derecha del blog.
El presente test valora únicamente el carácter básico correspondiente al Eneatipo 1.
Este blog dispone de 9 tests independientes para valorar cada eneatipo básico, así como un test de identificación rápida TRIE Riso-Hudson y un test preciso on line (accesible a través del botón «Eneagrama», situado en el menú de la parte superior del presente blog).
La simple lectura, análisis o estudio de las cuestiones referentes al Eneatipo 1 permite conocer los mecanismos de actuación y lógica del mismo. Por ello, quienes sois más proclives a encasillar a otras personas, debéis tenerlo en cuenta, sin olvidar que el objetivo final del Eneagrama es adquirir la consciencia de uno mismo.
Para realizar el test completo del Eneagrama es necesario valorar los 9 eneatipos, respondiendo las cuestiones referidas para cada eneatipo (180 preguntas).
Responder las cuestiones, valorando la actitud ante las mismas como "Mucho", "Poco" o "Nada", otorgando una puntuación de 2, 1 y 0 respectivamente.
Tras responder todas las cuestiones, sumar los puntos obtenidos en cada respuesta, valorando la puntuación obtenida del siguiente modo:
40 puntos: el Eneatipo 1 se corresponde con tu carácter básico.
30-40 puntos: es muy probable que el Eneatipo 1 sea tu carácter básico.
20-30 puntos: el Eneatipo 1 podría ser tu carácter básico o el ala de tu carácter básico, dependiendo de las puntuaciones obtenidas para el resto de eneatipos.
10-20 puntos: el Eneatipo 1 puede ser el ala de tu carácter básico, dependiendo de las puntuaciones obtenidas para el resto de eneatipos.
0-10 puntos: es poco probable que tu carácter tenga relación con el Eneatipo 1.
Test Eneatipo 1
Me considero bastante comedido a la hora de usar el dinero.
Usualmente me molesta que las cosas no marchen como yo creo que debieran.
Con frecuencia me enfado conmigo mismo por saber que puedo hacer las cosas mejor de cómo las hago.
A menudo doy más importancia a un pequeño error que al trabajo en su conjunto.
Empleo excesivo esfuerzo y tiempo en corregir mis faltas.
Normalmente, me cuesta encontrar tiempo para relajarme y pocas veces tengo espacio para la diversión y la alegría.
Con frecuencia me comporto de forma auto crítica y percibo la crítica de los demás.
Me preocupo de las cosas en mayor medida que los demás.
La honradez para mí es una virtud esencial.
Siento que a menudo me comporto de forma pulcra y puritana.
Actuar de forma adecuada y correcta es básico en mi vida cotidiana.
A menudo siento que la labor por realizar es mayor que el tiempo que tengo para llevarla a cabo.
Empleo mi tiempo con toda la responsabilidad y dedicación que puedo.
A menudo veo todo en términos de correcto o equivocado, bueno o malo, blanco o negro.
Para mí es fácil ser y comportarme como una persona escrupulosa en el detalle.
Me son afines las causas que promueven la justicia y evitan la amoralidad y falta de ética.
Internamente, me molesta y disgusta que las cosas se realicen de forma incorrecta o indebida.
Generalmente, me siento arrastrado a buscar el perfeccionamiento propio y ajeno en todo lo que llevo a cabo.
Tengo la creencia de que debo ser bueno para que los demás me acepten, me amen y/o me aprueben.
Mi mayor frustración es observar que nadie es como debiera.
NOTA: a través de los siguientes links puedes acceder a otras entradas de este blog relacionadas con los diferentes test del Eneagrama: